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Elecciones 27M

Crisis en CiU de Lleida tras quedarse Esquerra con la Diputación

El PSC y PP pactan en Roses para apear de la alcaldía al convergente Carles Pàramo

Los malos resultados obtenidos el domingo por CiU en la provincia de Lleida, traducidos en la pérdida de 144 concejales y más de 13.000 votos, han abierto una aguda crisis interna en la federación que podría comportar consecuencias en cadena. La primera se conoció ayer tras anunciar la dirección de Convergència Democràtica (CDC) que el candidato a la alcaldía de Lleida y actual presidente de la Diputación, Isidre Gavín, no continuará en la corporación provincial ni siquiera como diputado.

El presidente de CDC, Ramon Alturo, confirmó que el partido no quiere que Gavín repita como presidente de la institución ni siquiera en el supuesto de un acuerdo con Esquerra Republicana que, finalmente, se hará con la presidencia. Tampoco se le permitirá intervenir en las negociaciones con otras fuerzas para establecer pactos electorales. El partido omite la palabra castigo pero pretende que con esta decisión Gavín pueda dedicarse en exclusiva como portavoz de la oposición en La Paeria.

Los nacionalistas tendrán que gestionar esta crisis paralelamente a sus esfuerzos por retener la Diputación tras haber perdido la mayoría absoluta. Esquerra Republicana presidirá con toda seguridad la corporación provincial, arrebatándosela a CiU. La ejecutiva republicana decidirá hoy si pacta con CiU o con el PSC, los dos partidos mayoritarios con 11 y 10 diputados, respectivamente. A pesar de contar con sólo tres diputados, ERC quiere hacer valer su posición de bisagra tanto en esta institución como en algunos ayuntamientos para exigirles a ambos la presidencia.

- Salou. El único alcalde que ha conocido la población de Salou desde su segregación de Vila-seca en 1989, Esteve Ferran, no repetirá. Por primera vez desde los comicios de 1991, los partidos de la oposición han obtenido los concejales suficientes para formar mayoría de gobierno, y esto mismo es lo que pactaron ayer el PSC (6 ediles), CiU (3) y Renovación Democrática de Salou (2), encabezada por uno de los antiguos hombres fuertes del partido de Ferran. El candidato socialista, Antoni Banyeres, y el alcaldable convergente, Salvador Pellicé, se repartirán la alcaldía, informa Oriol Aymí.

- Roses. Magda Casamitjana será la nueva alcaldesa socialista de Roses desbancando así al histórico Carles Pàramo de Convergència i Unió, que el pasado domingo perdió la mayoría absoluta conseguida durante dos mandatos. Los socialistas, que obtuvieron cinco concejales, alcanza la mayoría gracias a los dos ediles del grupo independiente de la FIC y dos más del PP, informa Natàlia Iglesias.

- Sant Feliu. El socialista Juan Antonio Vázquez seguirá siendo alcalde de Sant Feliu de Llobregat durante cuatro años más. Ayer Vázquez y el cabeza de lista de CiU, Josep Lluís Fernández Burgui, rubricaron el pacto para gobernar la capital del Baix Llobregat, informa Andreu Ferrer. De esta forma, socialistas y convergentes reeditan un pacto que, hace cuatro años, permitió al PSC arrebatar a ICV una de sus alcaldías históricas. A diferencia de 2003 y a pesar del ofrecimiento del PSC, esta vez ERC no se ha sumado al acuerdo ya que se encuentra en un proceso de reflexión interna tras los resultados en los que mantuvo su único concejal pero perdió 350 votos.

- Girona. El secretario general del PP en Girona, Jan Castel, hizo pública ayer su dimisión, que presentó el mismo día que se cerraron las listas electorales. No obstante, no abandonará su acta después de ocupar el segundo puesto en la lista que encabezaba Concepció Veray, presidenta provincial del PP. Castel arremetió ayer contra Veray y Enric Millo, diputado del PP, y confía en que la dirección del partido "les acabe expulsando". El edil acusó a Millo de "romper" el partido y le culpó de la pérdida de votos en la circunscripción.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de junio de 2007