Juicio por el mayor atentado en España | 11-M

Traductores oficiales descalifican la prueba clave contra El Egipcio

La transcripción de la grabación demostraba supuestamente que el islamista planeó el 11-M

Durante una hora tuvo un pie en la gloria y luego se hundió en el abismo. Los traductores oficiales del juicio descalificaron ayer por la tarde la traducción que los peritos italianos habían hecho de las conversaciones mantenidas por Rabei Osman, Mohamed el Egipcio, y que son la base para su acusación como uno de los autores intelectuales de los atentados del 11-M. Los traductores aseguraron que las frases más comprometedoras para el acusado no habían sido pronunciadas jamás.

Pero una hora más tarde, cuando se conoció su traducción alternativa, se evidenció todavía más clara la participación de El Egipcio en la ideación de la matanza y su relación con los suicidas.

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La pericia había sido propuesta por el abogado Endika Zulueta, defensor de El Egipcio, y, tras un hábil interrogatorio, consiguió que los traductores oficiales del juicio aseguraran que la traducción de las conversaciones de El Egipcio realizada por las autoridades italianas contenía vocablos y frases enteras que no se corresponden parcial o totalmente con lo que ellos habían oído en las grabaciones originales. Los traductores afirmaron también que hay omisiones, adiciones, palabras mal interpretadas, sustituciones de contextos y contrasentidos, por lo que concluían que las traducciones realizadas en Italia "no reflejaban fielmente el contenido de las conversaciones grabadas".

Así, a preguntas del letrado Zulueta, los traductores declararon que en la grabación original no se oía la frase "el hilo de la operación de Madrid fue mío" o "la operación de Madrid fue mía o idea mía". Tampoco se oye en ninguna parte de la grabación: "El día 4 me puse en contacto con ellos. Empecé la preparación el día 4. El programa fue de alto nivel. Si la operación hubiera tenido éxito, nadie habría podido olvidarlo nunca, porque el material estaba preparado, pero el problema fue el transporte. Esta operación requirió muchas lecciones y mucha paciencia a lo largo de dos años y medio".

De creer a los traductores oficiales -los que están haciendo la traducción de todo el juicio para los acusados- frente a los traductores italianos, la imputación de El Egipcio como autor intelectual de los atentados quedaba muy en entredicho, ya que por el delito de pertenencia a organización terrorista ha sido ya condenado en Italia. El acusado podría haber sido absuelto y quedar en libertad, lo que produjo una pequeña revolución entre los asistentes al juicio. El presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, ordenó un receso de una hora.

Inmediatamente, toda la maquinaria de las acusaciones se puso en marcha para repreguntar a los peritos. Los letrados de la acusación consideraban que el letrado del Egipcio había actuado con deslealtad al no haber facilitado la nueva transcripción hasta ese momento. La inquietud, sin embargo, duró un momento, ya que la nueva transcripción de la grabación entre el Egipcio y su discípulo Yahia, que tuvo lugar en el piso de vía Cadore, de Milán, el 26 de mayo de 2004, es demoledora. Uno de los pasajes dice textualmente:

El Egipcio: "Todos mis amigos se fueron, se han ido todos, me quedé solo. Todos mis amigos se han ido, los hay que murieron en el camino de Dios, en Afganistán. No te voy a ocultar que la operación de Madrid que acaban de hacer... El tren ese de Madrid que explotó...

Yahia. ¡Ah, sí!

E. E. Son mi gente quien la hizo, nuestra gente

Y. ¿En España?

E. E. Sí, todos son amigos míos, de ellos cinco cayeron mártires, que en paz descansen y ocho en la cárcel. Pero Dios no quiso mi martirio y me salvó de..., de la cárcel. Yo no estaba con ellos en aquellos días, pero fue mi gente. Y yo estaba al tanto previamente, pero exactamente, pero exactamente, lo que iba a pasar no me dijeron.

En otro de los momentos, El Egipcio decía: "Para ir a tierras donde haya yihad, por ejemplo, tenemos buenas intenciones y nuestra intención es morir por Dios".

El sobresalto en la sala fue evidente, pero al final, respecto a El Egipcio, estamos donde estábamos.

En la sala, dentro de la prueba documental se reprodujeron las grabaciones en las que el acusado Rafá Zouhier proporciona datos de El Chino al alférez de la UCO Jaime Trigo (Victor) y el vídeo de Osama Bin Laden en un campamento guerrillero en Jalalabad y los vídeos del registro de la casa de Morata de Tajuña, donde se prepararon las bombas de los atentados del 11-M, en el que se aprecian envoltorios de detonadores fabricados en España, similares a los utilizados en Mina Conchita y que supuestamente activaron las bombas de los trenes, así como el zulo donde supuestamente escondieron la Goma 2 y una bolsa llena de balas que estaba oculta bajo la terraza de la casa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 30 de mayo de 2007.

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