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La UE impulsa una drástica reducción de precios en las llamadas de móvil en el extranjero

La tarifa máxima desde Europa será de 49 céntimos por minuto a partir del verano

El Parlamento y el Consejo de la UE, presidido por Alemania, llegaron ayer a un principio de acuerdo para forzar una drástica reducción -hasta un 70%- de las llamadas de móvil desde el extranjero (roaming). El acuerdo establece un precio máximo de 49 céntimos por minuto (sin IVA) cuando el usuario llame desde un país de la UE distinto al de origen, y de 24 céntimos cuando reciba la llamada. Las compañías, entre ellas las españolas, se oponen radicalmente a este acuerdo porque mermaría sus ingresos en más de 2.000 millones de euros.

La Eurocámara y Alemania, el país que preside este semestre la Unión Europea alcanzaron ayer, después de meses de intensas negociaciones, un principio de acuerdo para fijar el precio máximo de las llamadas en itinerancia, es decir, las que se realizan desde el extranjero.

El acuerdo establece que el precio del minuto de llamada no podrá superar los 49 céntimos para los clientes minoristas. El texto prevé además una reducción de los precios a lo largo de los años: 46 céntimos por minuto en 2008 y 43 céntimos desde 2009. El que reciba una llamada estando en el extranjero pagará un máximo de 24 céntimos en 2007, 22 en 2008 y 26 a partir de 2009.

El acuerdo fija también las tarifas mayoristas que las operadoras de cada país cobrarán a operadores de otros países de la UE cuando los usuarios de éstos se aprovechen de sus infraestructuras: 30, 28 y 26 céntimos en los años mencionados.

El acuerdo contempla además que las compañías deberán aplicar por defecto estos precios máximos a los clientes. Los consumidores que prefieran ajustarse a otros planes de precios que consideren más beneficiosos, podrán desmarcarse de la tarifa comunitaria. La eurotarifa entrará en vigor dos meses después de que se apruebe el reglamento.

Los Veintisiete y el pleno de la Eurocámara deben aún dar el visto bueno a principios de junio al texto que trata de acabar con "los precios abusivos", según las palabras de Viviane Reding, comisaria de Sociedad de la Información. Pero el acuerdo de ayer despeja en gran medida el camino hacia el pacto definitivo, ya que la Eurocámara exigía precios muy inferiores a los acordados ayer.

El primer examen será el pleno del Parlamento de la próxima semana. El segundo escollo será la aprobación por el Consejo de Ministros del próximo 7 de junio. Los más optimistas calculan que en julio, ante la temporada veraniega, puede estar en vigor.

Además, según el eurodiputado español David Hammerstein, los países Mediterráneos podrían finalmente entrar por el aro y decir que sí al texto, que establece precios para los mayoristas muy similares a los que exigían por ejemplo España e Italia.

Los países del sur de Europa, destino turístico de muchos ciudadanos de la UE, con España a la cabeza, habían mostrado hasta ahora una fuerte oposición a la bajada de precios, ya que sus compañías se benefician enormemente de las llamadas que realizan los turistas durante sus vacaciones. El ministerio de Industria y la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones manifestaron su oposición a estas tarifas.

"Está claro que en el caso de los móviles, el mercado no se ha autoregulado y los precios que pagan los consumidores están muy por encima de los de los costes", explica Hammerstein, de Los Verdes, y el único español que ha participado en las negociaciones de la delegación de Industria de la Eurocámara. Las compañías de móviles, opuestas al acuerdo, dicen que les puede suponer un descenso anual de ingresos de más de 2.000 millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de mayo de 2007