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Cambiar la tiza por el fusil

El Gobierno tailandés ha entrenado a unos 2.000 profesores del sur del país en el uso de armas de fuego para que puedan defenderse de los ataques a los colegios de la insurgencia separatista. Además, ha enviado unos 3.000 soldados extra a las regiones más peligrosas. En Colombia, al igual que en muchos otros países, también se provee a las escuelas de guardas armados.

Ésta es la primera respuesta que se ofrece a los ataques contra los centros educativos, sus profesores y alumnos: la protección armada. Sin embargo, en muchos países no existe esta posibilidad, por ejemplo, porque el Gobierno puede ser el agresor. En otros, simplemente, esa protección no sirve de nada, como en ocurre en Irak.

Otros intentos de solución consisten en la creación de sistemas de alarma en los que esté implicada toda la comunidad (Afganistán), en buscar lugares más pequeños y seguros para ubicar las escuelas o pedir directamente a los docentes e investigadores que hagan su trabajo en casa y vayan lo menos posible a la universidad (Irak). La presión política internacional y reforzar el papel del Tribunal Penal Internacional son las herramientas que se pueden usar.

El informe de la Unesco insiste en la necesidad de que los profesores y alumnos se conviertan en objeto preferente de protección de los derechos humanos en las zonas de conflicto. En muchos casos se está consiguiendo, pero no siempre es posible. Sobre todo, porque esa percepción, muchas veces por ambos bandos, de que los actores educativos no son neutrales, sino el enemigo. Resulta quizá un objetivo demasiado idílico en un contexto de enfrentamientos fratricidas, pero el informe propone trabajar para que la educación y sus actores se vean siempre como un instrumento neutral que puede ayudar a salir de los problemas: "No se trata sólo de qué se enseña a los niños. No es simplemente tener un currículo para la paz, por ejemplo, sino de cómo se organiza la escuela. Los estudiantes y sus padres tienen que creer que la escuela sostiene ciertos valores y los llevan a la práctica".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de mayo de 2007