Elecciones presidenciales en Francia

El líder conservador señala que hay "dos en un hotel de lujo" mientras él hace campaña

"No, no he visto el debate", aseguró ayer Nicolas Sarkozy tras visitar una fábrica en Valenciennes, en el norte de Francia. "Prefiero estar sobre el terreno, con [el ministro de Trabajo] François Borloo". "Es simbólico", añadió, "hay dos en un hotel de lujo en París y dos sobre el terreno".

Y, como viene siendo habitual, todavía no había acabado el debate cuando numerosos miembros de su candidatura salieron a los medios de comunicación para señalar lo "mal y poco convincente" que Royal había estado.

El último sondeo de Ipsos da vencedor a Sarkozy con un 52,5% de los votos, aunque con tendencia a la baja. El 35% de los electores de Bayrou se decantarían por Royal y un 29% por el candidato de la derecha, según este sondeo. Un 61% de los electores del ultraderechista Jean-Marie Le Pen (que obtuvo un 10,44%) apoyarían a Sarkozy y un 20% a Royal.

Más información

El impacto del debate entre Bayrou y Royal es incierto, en parte porque su eco mediático podría ser escaso. Las grandes cadenas daban ayer un extracto en forma de noticia e incidían en las diferencias que les separan.

Los desmentidos de Sarkozy sobre la neutralidad de los medios de comunicación en esta campaña chocan con la realidad. Martin Bouygues, el propietario de la principal cadena de televisión, TF1, es amigo íntimo del candidato de la derecha; fue su padrino de bodas y también apadrinó a su hija mayor. Arnaud Lagardere, el propietario, entre otras, del grupo editorial Hachette, se autodefine como "hermano" de Sarkozy. En la televisión pública, los 12 años de chiraquismo han colocado en todos los organismos a gente de la Unión por un Movimiento Popular, incluso en el CSA, el organismo de control, que, sin embargo, en lo que se refiere a este debate ha actuado con exquisita neutralidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 28 de abril de 2007.

Lo más visto en...

Top 50