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Iberdrola proyecta una central en las entrañas del cañón del Sil

El alcalde aprueba el proyecto "porque dejará muchos millones"

El cañón do Sil va a ser perforado. Iberdrola proyecta la construcción de una central que considera un "ejemplo de aprovechamiento sostenible" para subir el agua de noche y bajarla de día. La noria reportará millones de euros al pequeño municipio de Parada do Sil y el alcalde, Benito Carreño, del PP, se aferra al razonamiento práctico: "Dicen [en Iberdrola] que no afectará al paisaje; eso dicen".

El Ayuntamiento de Parada do Sil, de menos de 800 habitantes, ha dado el visto bueno a la memoria previa al proyecto de construcción de la central: un túnel subterráneo que desembocará a escasos metros del monasterio de Santa Cristina y al que se añadirá una laguna que ocupará 37,5 hectáreas en la parte superior de la montaña, a 800 metros sobre el río. Desde esta altura, se dejará caer el agua por gravedad para turbinarla y producir electricidad.

El alcalde reconoce que, "en realidad, sabemos muy poco, pero no es tan grave como parece". El regidor analiza la situación: "Como el túnel va bajo tierra, el aspecto va a ser el mismo".

Benito Carreño reconoce que ha aprobado la memoria inicial en sesión plenaria porque "va a dejar muchos millones" y justifica que, por lo que le han dicho, tiene la conciencia tranquila, "ya que no habrá deterioro medioambiental".

Carreño recuenta los ingresos que le reportará la central: "Dos millones de euros por la licencia municipal y, después, un millón de euros anuales por la explotación", una suma que "muy buena para el pueblo".

Pero la asociación ecologista Adega, que ha tenido acceso al proyecto y ha presentado ya alegaciones, pone el grito en el cielo. "Es un fraude económico-ambiental, una infraestructura delirante que bombeará el agua del Sil por la noche hasta lo alto del cañón para turbinarla después durante el día", señala el colectivo. Martiño Fiz, portavoz de la asociación ecologista, destaca que la empresa pretende "aprovechar las bonificaciones por energía renovable a costa del impacto medioambiental. La central, sostienen, es incompatible con la conservación de aves de rapiña como el halcón peregrino, el águila perdicera, el azor, el búho real "y otras especies de gran valor ecológico".

Frente a la visión ecologista, Iberdrola desdramatiza: "No va a afectar al cañón del Sil y será un ejemplo de aprovechamiento sostenible". Un argumento que los ecologistas desechan destacando que este tipo de instalaciones no generan energía neta "sino que aprovecha las tarifas existentes para bombear consumiendo energía por la noche y turbinar después generando energía por el día", todo ello para conseguir subvenciones dirigidas las energías renovables.

La Consellería de Medio Ambiente está dispuesta a intervenir. El conselleiro, Manuel Vázquez, ha encargado informes sobre el proyecto y esta misma semana tomará una decisión definitiva.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de abril de 2007