El gobierno municipal gastará 120.000 euros en inauguraciones

CiU denuncia que en Barcelona se incumple la prohibición electoral

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Barcelona tiene previsto gastar 120.000 euros hasta el 31 de mayo en la 'Organización de actos artísticos y culturales para promoción de actuaciones urbanísticas', según describe el anuncio publicado en el Boletín Oficial de la Provincia del 20 de marzo. Estos actos, en principio, colisionan con la prohibición de la Junta Electoral de realizar fiestas de ese tipo en precampaña, denunció Convergència i Unió (CiU).

El anuncio precisa que el plazo para la presentación de propuestas es de 15 días naturales a partir de la publicación del mismo -el 20 de marzo- y que el plazo de ejecución concluye el 31 de mayo; es decir, tres días después de las elecciones. En el pliego de condiciones del concurso se especifican las características de los actos que se organizarán y los clasifica en tres grupos. Uno de ellos puntualiza que se requieren grupos de música itinerantes para actuar en las "cercanías de la inauguración", inflables, actuaciones infantiles en escenarios y aperitivo para 1.500 o 2.000 personas. Las otras inauguraciones disminuyen el tipo de servicios que se contratarán. Por ejemplo, hay aperitivos para unas 1.000 personas y otros para unas 500. Lanzar al aire unos 2.000 globos, repartir otros 500 y también otros elementos corporativos, como manos y piruletas, aparecen en el pliego de condiciones.

El gasto en ese tipo de publicidad de inauguraciones fue denunciado por la concejal de CiU Sonia Recasens: "Lo tienen tan claro que hasta especifican el reparto de manos para aplaudir al alcalde cuando llegue al lugar de inauguración". El principal grupo de la oposición sostiene que desde el mes de junio del año pasado hasta primeros de abril el Ayuntamiento ha insertado un mínimo de seis anuncios de convocatoria de concursos para adjudicar servicios vinculados a fiestas e inauguraciones urbanísticas, que ascienden a poco más de un millón de euros.

Recasens recuerda que cuando se contrata una reforma urbanística se compromete al adjudicatario a pagar la fiesta de inauguración. CiU considera que ese tipo de actos son de "autobombo" y promoción del triparito municipal, en especial del alcalde de la ciudad, Jordi Hereu, ante el inicio de la precampaña electoral.

La edil nacionalista también inquiere sobre cómo el gobierno municipal hará compatibles los gastos en inauguraciones con la prohibición expresa por ley de organizar ese tipo de actos una vez ya se han convocado las elecciones, lo que ocurrió el pasado lunes.

Esta prohibición, según el Ayuntamiento de Barcelona, entrará en vigor mañana. Al menos, esa fue la fecha facilitada a este periódico a propósito de la acumulación de inauguraciones que protagonizó el alcalde el pasado fin de semana (véase EL PAÍS del pasado dos de abri).

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 05 de abril de 2007.

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