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Reportaje:

La carretera del sonrojo

La autopista Cartagena-Vera, ideada para planes urbanísticos, entra en servicio sin inauguración

A menos de dos meses para las elecciones autonómicas y municipales, la inauguración de 114 kilómetros de autopista debería ser una fiesta: una foto con ministro, champán, publicidad institucional, datos optimistas y promesas de crecimiento. Ese suele ser el guión en estos casos. Y sin embargo, la autopista de peaje entre Cartagena (Murcia) y Vera (Almería) entró ayer en funcionamiento sin un solo acto oficial. El Gobierno se avergüenza de la obra, diseñada por el Gobierno del PP principalmente para futuros pelotazos urbanísticos en el último tramo virgen de litoral mediterráneo peninsular. Es la autopista del sonrojo.

El secretario general para el territorio del Ministerio de Medio Ambiente, Antonio Serrano, ha criticado la autopista al estar diseñada con salidas hacia ninguna parte. "Somos escépticos con esa obra, aunque culmina una arteria importante", señaló ayer el delegado del Gobierno en Murcia, Ángel González.

De las 11 salidas que tiene la autopista, cuatro de ellas van a ningún lado: a secarrales junto al mar, a calas desiertas, mientras que otros pueblos de España se manifiestan pidiendo mejores comunicaciones. Pedro García, presidente de la Asociación de Naturalistas del Sureste, da una explicación: "La autopista es la herramienta fundamental para urbanizar el tramo virgen de litoral. Sin ella no serían viables los grandes planes urbanísticos que hay en Murcia y Almería". Los 11 pueblos de Murcia y Almería por los que cruza la autopista planean más de 500.000 viviendas. Actualmente el tráfico directo entre Cartagena y Vera es mínimo.

La autopista la adjudicó por 135 millones y 36 años el Gobierno del PP en febrero de 2004, en uno de sus últimos Consejos de Ministros. Las adjudicatarias (entre ellas Ploder, CAM, FCC y Unicaja) esperan 7.000 vehículos al día el primer año y más de 30.000 en 30 años. La radial entre Madrid y Ocaña tiene 9.000 vehículos diarios y va aparentemente vacía. A la autopista le seguirá un nuevo aeropuerto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de marzo de 2007