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Entrevista:CARLOS VARGAS | Director General de Feria Valencia

"Feria Valencia debe 600 millones, pero induce un negocio de mil millones al año"

Carlos Vargas nació en Valencia hace 53 años. Fue ejecutivo de Aguas de Valencia hasta que Álvaro Aguirre fue destituido de la dirección general en 1998. Desde 2000 se ocupó de la gestión administrativa y financiera de Áreas, empresa de ingeniería del arquitecto José María Tomás que diseñó la ampliación de Feria Valencia. Conoce los porqués de una obra que extendió hasta 600.000 metros cuadrados la superficie total del recinto ferial y hasta 300.000 la superficie de exposición. Ahora tiene la responsabilidad de rentabilizar ese espacio, asume que hay que moverse y se declara abierto a todas las opciones de negocio, incluso a la posibilidad de explotar la marca Feria Valencia como una franquicia y a rentabilizar su equipo humano para diseñar, organizar y formar al personal de nuevos recintos feriales en todo el mundo.

"Tenemos contactos para exportar nuestro modelo de feria. Hablamos de la arquitectura, la organización, la formación del personal..."

"Hay que moverse porque el modelo al uso de las grandes ferias tradicionales está reduciendo su actividad en todas partes"

Pregunta. ¿Feria Valencia es inmensa o tiene la dimensión adecuada?

Respuesta. Es lo que tiene que ser. Tiene versatilidad. Se pueden montar certámenes mientras se desmontan otros. Se pueden hacer varias ferias a la vez de contenidos distintos o relacionados. Y el centro de eventos es ahora el buque insignia.

P. ¿Qué piensa José Salinas, responsable del Palacio de Congresos, del centro de eventos?

R. Siempre que ha venido se ha mostrado encantado. Se complementa mucho con el Palacio de Congresos, que tiene un aforo limitado. Aquí se pueden organizar eventos para 20.000 personas. Tenemos un pabellón de 12.000 metros cuadrados, con todo tipo de instalaciones, que conecta con la última planta del centro de eventos.

P. ¿Qué ferias son las más importantes?

R. Las ferias de tamaño grande o muy grande requieren una serie de esfuerzos mayores, grandes recursos y generan más ingresos, pero la importancia de las ferias es la misma. Tiene más repercusión Cevisama que el salón náutico pero tienen la misma importancia.

P. ¿Compensa organizar ferias pequeñas?

R. Buscamos ocupar el espacio, la rotación del metro cuadrado. Ahora mismo estamos en una media de ocupación del 75%. Entre montaje, desmontaje y exhibición. Debemos tender a una ocupación del 100%.

P. ¿Qué es más importante, recibir muchos visitantes o poco pero selectos?

R. Hay dos modelos de ferias, las que van enfocadas al público en general y las orientadas hacia los profesionales. Una feria profesional tendrá menos visitantes pero más especializados. Las ferias abiertas al público tienen menos movimiento de negocio.

P. Las ferias más importantes están sustentadas sobre sectores asentados en la Comunidad Valenciana...

R. Porque los industriales tienen mucha más facilidad para trasladar su producto a los expositores de la feria local antes que marcharse a Hannover o Pekín o cualquier otra feria.

P. ¿Rompe esa norma una feria como la de la franquicia?

R. La feria de la franquicia es de las que están teniendo verdadero éxito y crece todos los años de una manera continuada porque atrae a profesionales y a público en general, pero público que pretende montar un negocio.

P. ¿Se ha planteado Feria Valencia exportar su marca como una franquicia?

R. Sí, es una manera de exportar nuestro know how. Es prematuro contarlo pero tenemos contactos con una serie de países para exportar nuestro modelo de feria, para montarlo, para formar a la gente. Hablamos de la arquitectura, de la organización, de la formación de la gente y de la puesta en marcha de nuevas ferias.

P. ¿Está incluido ese proyecto en el plan de internacionalización?

R. No, una cosa es exportar nuestro know how porque nos lo han solicitado de forma puntual y otra es aunar una serie de ferias nuestras bajo el paraguas de Feria Valencia y llevarlas a países donde presentamos nuestros productos y buscamos clientes y expositores.

P. Feria Valencia será una escuela de ferias...

P. No estamos cerrados a nada. Tenemos un recinto de 600.000 metros cuadrados al que tenemos que darle rotación, tenemos cuarenta y tantas ferias y lo que queremos es abrir los brazos a organizadores externos que quieran venir aquí a montar sus propias ferias, siempre a través de nuestros profesionales. De la misma manera que vamos a entrar de lleno en el mercado de los eventos y congresos. Hay que moverse porque el modelo al uso de las grandes ferias tradicionales está reduciendo su actividad en todas partes.

P. ¿Le agobia la deuda que arrastra Feria Valencia?

R. La solvencia de Feria Valencia es completa y total. Ahí está la auditoria. Se están atendiendo todos los pagos previstos, se está cumpliendo el plan de negocio bajo el cual se estudió toda la financiación. Feria Valencia tiene 90 años y unas reservas suficientes que, en el caso hipotético de que hubiera alguna dificultan en algún ejercicio, permitirían responder perfectamente.

P. ¿Era necesario acumular esas obligaciones?

R. Feria Valencia debe 600 millones de euros pero induce un negocio en torno a mil millones de euros al año. Al margen de hoteles y hostelería, cuando se monta una gran feria hay hasta 22.000 personas, -electricistas, pintores, carpinteros...- trabajando aquí simultáneamente.

P. ¿Quién pesa más en Feria Valencia, las administraciones local y autonómica o las organizaciones empresariales?

R. Feria Valencia es un espacio de servicios para todos los industriales de la Comunidad Valenciana. Mi cliente es el expositor y el visitante que viene a ver cada feria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de marzo de 2007