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El vecino de Ciempozuelos fue asesinado por un profesional

El sicario le esperaba en una pequeña habitación del garaje

Miguel Ángel Salgado Pimentel, el vecino de 37 años de Ciempozuelos muerto a balazos la noche del miércoles, fue asesinado por un sicario profesional que le esperaba en una pequeña habitación del garaje de la víctima. Así se lo ha dicho la Guardia Civil a la familia tras conocer los resultados de la autopsia que le fue practicada ayer al cadáver. Salgado ya sufrió un intento de sacarle de la carretera por parte de un turismo que le embistió la semana pasada, según denunció la familia.

El homicidio se produjo alrededor de las siete de la tarde en el garaje de la urbanización en la que vivía Miguel Ángel Salgado, en el número 3 de la calle de los Caretos. Fuentes de la investigación comentaron que el sicario estaba escondido en un pequeño habitáculo que hay junto al ascensor de subida a la vivienda de la víctima. Cuando Salgado llegó de su trabajo, el asesino le asestó tres disparos: uno en la cabeza, otro en el pecho, y el tercero, en un brazo. La víctima cayó junto a un coche aparcado.

El homicida utilizó una pistola de gran calibre, posiblemente de 9 milímetros. La Guardia Civil halló tres vainas en el lugar, que han sido remitidas al laboratorio de criminalística. Según comentó la forense a los investigadores, los disparos fueron efectuados a corta distancia, por lo que la víctima murió prácticamente en el acto.

Los vecinos de Salgado comentaron ayer que ya hubo un intento la madrugada del miércoles de entrar en el portal. Alguien utilizó una especie de pico para romper el cristal de la puerta de acceso. Le pegaron varios golpes, pero sólo consiguieron fracturar el cristal. Éste es de seguridad y tiene un grosor muy fuerte, por lo que lograron su propósito. "Eran las tres de la madrugada y la emprendieron a golpes. A esa hora se oye todo, pero ni siquiera me levanté por lo que pudiera pasar", comentó un residente del número 3 de la calle de los Caretos.

De hecho, los familiares de Miguel Ángel Salgado señalaron ayer en el Tanatorio Sur de Madrid qué había pasado las dos últimas semanas. El fallecido trabajaba como director financiero de la empresa de informática DMI Computer, con sede en Rivas-Vaciamadrid. Hace unos 15 días, comprobó que una moto de gran cilindrada le seguía desde el trabajo hasta su domicilio. Cuando tomó el desvío hacia Ciempozuelos por la carretera M-404, la motocicleta le adelantó.

Sus ocupantes le esperaron en un lateral de la carretera. Cuando Salgado llegó a su altura, uno de ellos se metió la mano por debajo de la cazadora, como si fuera a sacar un arma, según comentó a sus familiares la víctima. Ésta aceleró y evitó un eventual ataque.

Sacado de la vía

Al día siguiente, le ocurrió lo mismo pero con un turismo. Le siguió desde su trabajo de Rivas y le adelantó cuando abandonó la autovía de Andalucía (A-4). En medio de la M-404, el conductor del turismo hizo un trompo y embistió el coche de Salgado, que se salió de la vía y quedó destrozado. El vecino de Ciempozuelos denunció lo ocurrido ante la Guardia Civil, según confirmaron fuentes del caso. "En el primer caso, en el de la moto, le dijo que también lo denunciara, pero Miguel Ángel le dijo que no, que sólo podría aportar su palabra y que no tenía pruebas. Por eso no fue a la Guardia Civil", confirmó su hermano José Manuel.

Licenciado en Ciencias Empresariales, Salgado se casó hace seis años con una abogada, con la que tuvo una hija. A los dos años se separó. La pequeña quedó al cargo de la ex mujer. "Mañana [por hoy] se cumplían cuatro años del día que conoció a su novia actual. Había rehecho su vida. En breve se iba a cambiar de empresa para estar más tiempo con su hija, ya que acababa de conseguir su custodia e iba a ganar más dinero. Además, iba a tener más responsabilidades. Estaba muy ilusionado", añadió José Manuel, su único hermano.

"El martes comió con mis padres y les dijo que tenían que tener mucho cuidado, que iban a ir a por ellos. Su anterior esposa le había dicho que no le iba a dar a su hija. Pero jamás pensamos que le podía pasar esto", comentó entre lloros el familiar.

La Guardia Civil investiga ahora el entorno más próximo del fallecido para ver si había sufrido algún tipo de amenazas por parte de terceros.

Por otra parte, la Guardia Civil confirmó ayer que el cadáver de la mujer hallada el miércoles en una arqueta de una zona de descanso situada en el kilómetro 49,100 de la autovía de A Coruña corresponde a una mujer ucrania, de 25 años, que desapareció el pasado 25 de febrero de su domicilio en Villanueva de la Cañada.

Los investigadores han centrado las pesquisas en la ex pareja de la fallecida y en su actual compañero sentimental, ya que todo apunta a que se trata de un nuevo homicidio por violencia sexista, según la Guardia Civil.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de marzo de 2007