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Reportaje:

"Me gustaría conocer a Tejero"

Salva, sin castigo por insultar a Oleguer, se distingue por sus opiniones 'patrióticas'

El Comité de Competición decidió ayer archivar las diligencias contra Salva Ballesta, delantero del Levante, abiertas a petición del Barcelona por las críticas al defensa Oleguer. "Me merece más respeto una caca de perro", afirmó Salva en contra del barcelonista, en referencia a sus opiniones en un artículo sobre el etarra Iñaki de Juana. Competición considera que las palabras del delantero son ajenas "a cualquier competición deportiva". Personaje singular, hijo de militar y "patriótico", Salva, de 31 años, nunca ha ocultado sus inclinaciones políticas.

- Nacionalismo. Salva celebra los goles con el saludo militar. En sus botas luce la bandera española y en las suelas la inscripción Arriba España. "Lo tengo como los caballos, con hierro incandescente. Tenemos que ser todos españoles, porque vas a cualquier país y lo defienden a muerte. Aquí parecemos todos gilipollas". Salva afirmó que "la patria" es tan importante como su familia. "A los cinco minutos me llamó mi padre y me dijo: 'eres el que más cojones tiene de toda España, y así tiene que ser. Como no digas eso, te desheredo'. Es bueno que la gente patriótica no se deje vencer. Hoy en día está mal visto sentirse español y defender a tu país. ¡Servir a España hasta morir!", exclama Salva, contrario a las negociaciones del Gobierno con grupos terroristas.

- Política. "Cada uno puede pensar lo que quiera, pero siempre me he mostrado de mi padre y español, y eso no tiene nada que ver con la política. De hecho, no me gusta y me considero apolítico. Por llevar la bandera de España parece que uno es ultra... Y no. ¡Que la bandera de España es la bandera de tu país! Yo la llevo donde hay que llevarla. ¡Con dos cojones!". El delantero se ha manifestado sobre el Estatut de Catalunya: "¡Me parece una vergüenza! Una pasada". Sobre la guerra de Irak: "Si [Aznar] me hace ir, voy el primero. Todos los militares que van allí, si son militares de verdad, van encantadísimos". Y sobre el 11-M: "Dadles 72 horas a los que hay que dárselas y verás cómo con esto acaban rápido. La sociedad española quiere agarrarse a las leyes, porque si actúas de la manera en que hay que actuar, dicen que atentas contra la humanidad, pero yo lo tengo claro y tengo dos cojones para decirlo. Hay que dejarse de pancartitas y hostias".

- Personalidad. "Estoy súper identificado con mi vida, porque mi vida está ahí metida y con eso moriré", afirma. Se considera "religioso y cristiano".

- Selección. "No hay nada que cambie por defender a mi país, por la bandera nacional, es lo máximo, el mayor orgullo. A la selección voy nadando", afirma Salva, que ha asegurado que no jugaría nunca con una selección autonómica.

- Hinchas. Como jugador del Málaga fue increpado por algunos aficionados de Osasuna en El Sadar mientras calentaba y tras ser expulsado. "¡Qué viva España, hijos de puta!", le gritó a los seguidores. En Anoeta jugó bajo la pancarta Salva, muérete.

- Ídolos. Su ídolo futbolístico fue Hugo Sánchez. Lejos del balón, admiraba a García Morato, aviador del bando nacional en la Guerra Civil Española, y a Hans Rudel, piloto alemán de la Segunda Guerra Mundial. "Me gustaría conocer a Tejero [teniente coronel que lideró el golpe de estado de 1981]", afirmó en 2006.

- Aficiones. Salva ha sido entrevistado por un portal web que reúne a grupos políticos de extrema derecha y ha apadrinado una escuela de helicópteros del Ejército del Aire en Zaragoza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de marzo de 2007