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Acuerdo para salvar el Pro Tour

La UCI renuncia a castigar a los equipos ciclistas que corran la París-Niza o a su organizador por no haber invitado a la escuadra Unibet

Con el aeropuerto de Bruselas como escenario, una maratoniana reunión entre enviados de la Unión Ciclista Internacional (UCI) y representantes de los organizadores de las tres grandes vueltas -Tour de Francia, Giro de Italia y Vuelta a España- evitó ayer por la noche el cisma en el ciclismo. El acuerdo alcanzado en la reunión, descrita como "la última oportunidad" de las partes para no herir de muerte a la organización del Pro Tour, permitirá a los grandes equipos disputar la clásica París-Niza a partir del domingo sin ser sancionados por la UCI, que había amenazado con hacerlo porque la organización de la carrera no había invitado al Unibet, equipo del Protour, que garantiza a sus integrantes correr todas las grandes pruebas.

El acuerdo, que durará hasta el 21 de octubre de 2007 e incluye el compromiso de una reunión mensual entre las partes, deja a los organizadores como vencedores morales y permite a la UCI una salida airosa: el vencedor del Protour podrá vestir su maillot distintivo en las tres grandes carreras, que se reservan el derecho de cuatro invitaciones para cada una de las pruebas que organizan y, de esa manera, la posibilidad de incluso invitar al Unibet a la París-Niza. A cambio, la participación de 18 equipos -todos los del ProTour menos el Astana y el Unibet, los que se han unido más recientemente-, ha sido confirmada en las pruebas organizadas por la ASO -Tour y París-Niza-, la RCS -Giro- y Unipublic -Vuelta.

"Vamos a correr la París-Niza", resumió Patrick Lefevere, presidente de la asociación de equipos profesionales, tras más de nueve horas de reunión. "Por el momento, hemos llegado a un consenso en el que podemos vivir", añadió.

"Hemos llegado a un acuerdo que garantiza una solución amistosa para el conjunto de la temporada 2007 y que prevé un mecanismo para buscar una solución a largo plazo que tenga en cuenta a todos los interesados", explicaron todas las partes en un comunicado. El acuerdo, por lo tanto, es "puramente provisional" y se centra en el mecanismo de las invitaciones. "Sin perjuicio de su derecho a otorgar invitaciones a cualquier otro equipo de su elección, [los organizadores] examinarán con un espíritu positivo el otorgar invitaciones a los equipos Astana y Unibet, sin que tales decisiones, sea cual sea su naturaleza, les hagan susceptibles de ser demandados legalmente".

Con respecto a ese punto, que choca frontalmente con la idea de que todos los equipos del ProTour disputen las grandes pruebas, la UCI se declaró "no plenamente satisfecha" y, en consecuencia, se reservó "el derecho de apreciar esas futuras decisiones [respecto a las invitaciones] y sus consecuencias reglamentarias".

Las dos partes, sin embargo, consiguieron ponerse de acuerdo en que "toda diferencia o litigio que naciese de este punto no pondrá en peligro la validez del resto del acuerdo ni interrumpirá la obligación de ejecutar de buena fe el resto de la convención". El Pro Tour, por ahora, se ha salvado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de marzo de 2007