Reportaje:EL RETORNO DE UNA BANDA MÍTICA

Cuidado, vuelve The Police

Es el regreso más ansiado. El trío británico actuará en España

Sting despertó una mañana y se iluminó. Hace tres meses. Tuvo una revelación: The Police, juntos de nuevo. Había llegado el momento de darles una sorpresa a sus ex correligionarios Andy y Stewart, a sí mismo y, ya puestos, al mundo. Lo explicó el lunes pasado en Los Ángeles, al día siguiente de la entrega de los premios Grammy, en un legendario club de Sunset Boulevard, el Whisky a Go-Go.

Sólo un gesto del líder podía propiciar el ansiado retorno del trío británico, el grupo que alumbró los primeros años ochenta. Hace diez años que el batería Stewart Copeland, el que se enfrentó a un omnipoderoso Sting en los últimos años de la banda, llamó a la puerta del cantante y le dijo: bueno, Stingo, ya has conseguido en solitario más de lo que conseguiste con nosotros; llegó la hora de superar viejas rencillas, reunámonos. Y Sting le dijo que no.

Habrá 80 conciertos en la gira, que arranca en mayo. The Police vendió 50 millones de discos
"No será una reunión de dinosaurios, van ir a por todas", dice Mercader, que los traerá a España

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Pero las cosas cambian, la vida gira, las estrellas mutan y las visiones también, así que algo que ya parecía imposible, para desesperación de los múltiples seguidores de The Police a lo largo y ancho del globo terráqueo, se ha hecho realidad. The Police actuó el domingo pasado en la ceremonia de los Grammy, y Sting fue conciso y certero: "We are The Police, and we are back [Somos The Police, y estamos de vuelta]". Al día siguiente se marcaron un ensayo de escenografía más cercana a sus años más punk que a sus años más pop en el Whisky a Go-Go y anunciaron su gira mundial. La cosa arranca el 28 de mayo en Vancouver (Canadá). Habrá 80 conciertos. Cuentan los que estuvieron el lunes en el legendario local californiano -donde, entre otros, han tocado los míticos The Doors- que la vieja fórmula química aún funciona.

"No va a ser una reunión de dinosaurios, van a ir a por todas", asegura Gay Mercader, amigo de Sting y organizador de los conciertos que la banda y el solista han dado en suelo nacional. "No vuelven por dinero, vuelven por orgullo. De hecho, yo sostengo que lo que mantiene vivos a los grupos es la chulería; no hay más que ver a Keith Richards. Y el anuncio con esa frase de 'We are the Police, and were back' me pareció grandioso, fue pura chulería". La oficina de Mercader, Gamerco, no para de recibir llamadas desde que saltó la noticia. Llevan ya dos semanas trabajando en traer a España a The Police. Mercader lo da por hecho. Lo que no se sabe es si tocarán en Madrid y Barcelona, o sólo en una de ellas, o en cualquier otro punto de España. Pero vendrán. Entre septiembre y octubre, que es cuando el tour recala en Europa.

En su compañía discográfica, ya anuncian para esas fechas también un disco de Grandes éxitos, en el que, probablemente, dicen, haya una o dos canciones nuevas. Con canciones como Every breath you take, Don't stand so close to me o Message in a bottle, The Police ha vendido 50 millones de discos en todo el mundo.

'Roxanne' cumple 30 años

Se cumplen ahora 30 años del nacimiento del grupo, en 1977. Gordon Matthew Sumner (Sting), ex bajista de jazz; Stewart Copeland, batería norteamericano, y Andy Summer, guitarrista experimentado, editaban Outlando's d'amour, una deliciosa colección de canciones que navegaban entre las aguas del punk, el rock y el reggae. Entre ellas, Roxanne, la canción dedicada a una prostituta que interpretaron en la entrega de premios de los Grammy. Esa noche dejaron una pista de lo que será su nuevo show: sus clásicos, pero revisitados. El Roxanne de los Grammy fue más ambiental y experimental, con más ecos de sonidos jamaicanos.

Fueron seis años juntos (en realidad ocho, aunque los dos últimos en blanco, excepto una actuación en beneficio de Amnistía Internacional), cinco discos y un puñado de canciones que han sabido resistir el paso del tiempo. Cuando se fueron, dejaron huella, y surgieron bandas seguidoras de sus preceptos estilísticos como Maná, en México, o Alarma, en España, banda liderada por Manolo Tena, que luego se haría muy popular en solitario con su disco Sangre española. "Son tres tipos inimitables. Cómo se les echaba de menos...", dice Tena. "Hicieron algo muy difícil: unir lo que hacían los Beatles, los Sex Pistols y Bob Marley. Compusieron canciones para la gente, y muchas de ellas son auténticas obras maestras".

Durante los 23 años que ha durado su separación, Sting fue el único que mantuvo una carrera con proyección mundial. Stewart Copeland, el batería, se dedicó a hacer bandas sonoras para películas como La ley de la calle, de Francis Ford Coppola, o Wall Street, de Oliver Stone, mientras Andy Summers facturaba 12 discos de carácter casi siempre experimental mientras recorría los escenarios de festivales de jazz.

Los tres rubios están aquí de nuevo, los tres juntos: Stewart Copeland, el contundente batería de los golpes insospechados, con 54 años; Sting, el hombre de las mil melodías, el cantante de los agudos imposibles, con 55, y Andy Summers, el adalid de las digitaciones con chorus, a sus 64 años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 17 de febrero de 2007.

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