Reportaje:OFERTAS DE EMPLEO

Ejecutivos con pasaporte a todo el mundo

Las búsquedas internacionales de directivos suponen hasta el 30% de los procesos de las firmas especializadas

Empresa española busca directivo con 10 años de experiencia en Rusia para ponerlo al frente de su filial en ese país. No parece sencillo, pero en unas semanas la firma de búsqueda de directivos Leaders Trust presenta una terna de candidatos: un alemán, un irlandés y un estadounidense. Todos casados con ciudadanas rusas. Desde hace un par de años este tipo de búsquedas se ha disparado, al ritmo de la internacionalización de la empresa española, y en algunas firmas supone ya el 30% de sus procesos.

"Europa del Este se está moviendo mucho y cada vez hay más empresas que se fijan en China e India"

Muchas empresas españolas han puesto un pie fuera de España. Primero fue América Latina, luego Europa, Estados Unidos y cada vez más, Asia. Abrieron filiales o compraron competidores. De su mano salieron también decenas de directivos con escasa experiencia internacional. La situación se ha acelerado mucho en los últimos años, al ritmo que se intensificaba el fenómeno de la globalización. Las multinacionales españolas, del sector bancario, telecomunicaciones, textil o infraestructuras, por citar sólo los ejemplos más evidentes, compiten hoy de tú a tú con sus rivales de otros países. Una de las consecuencias de esta evolución es que el mercado de búsqueda de directivos se ha vuelto global. "Están desapareciendo las fronteras", dice de forma gráfica Iñaki Suárez de Puga, socio de Spencer Stuart. Esto quiere decir que cada vez son más numerosas las búsquedas internacionales de directivos.

Aunque existe una asociación que agrupa a las principales consultoras de selección de directivos, no hay datos del sector. En las cinco firmas consultadas el peso de los procesos internacionales de búsqueda ya se sitúa entre el 14% y el 50%. "El crecimiento se está notando mucho desde hace tres o cuatro años", asegura Sara Bieger, socia directora de Leaders Trust, y coinciden con ella otras fuentes del sector.

De los 3.000 directivos que movió Spencer Stuart en todo el mundo el año pasado, 500 supusieron un cambio de país (16,6%). La proporción en España llega al 25%. Iñaki Suárez de Puga, socio de la consultora, resume uno de estos procesos: "Para la filial de una empresa de alimentación en Bélgica hemos traído a un alemán que vivía en Argentina". El proceso se demoró cuatro meses y los cazatalentos entrevistaron a unos 18 candidatos, dos de ellos españoles.

Españoles y locales

En el mismo periodo, 13 de los 42 procesos realizados por esta firma en España fueron transfronterizos, lo que supone un 30% del total. En esta estadística se incluyen dos tipos de procesos: cuando una empresa española le pide a su cazatalentos que le encuentre un directivo en España para enviarle a una de sus filiales en otro país, como cuando el mismo cliente pide un ejecutivo local y la búsqueda se coordina desde España.

El 14% de las búsquedas de clientes españoles de Russel Reynolds tienen también carácter internacional, con destinos como Francia, Italia, Brasil, Perú o Estados Unidos. Los primeros son destinos tradicionales de las multinacionales, pero cada vez aparecen nuevos focos de interés: "Europa del Este se está moviendo mucho", responde Bieger; "y cada vez hay más empresas que se fijan en China e India".

Estos procesos suelen ser ligeramente más lentos -se pueden completar en un periodo de "entre 10 y 12 semanas", calcula Bieger- y un poco más caros. El cliente suele asumir los gastos de desplazamiento, aunque las nuevas tecnologías han permitido reducir de forma considerable estos gastos. El cazatalentos cobra un porcentaje del sueldo bruto anual que percibirá el directivo seleccionado, una cifra que nadie quiere revelar.

También son "más complejos", reconoce Javier Anitua, de Russell Reynolds, pues suelen implicar la participación de las oficinas de varios países.

El movimiento de directivos españoles a otros países contrasta con la imagen tradicional de éstos: reacios a trabajar en otros países, con escasos conocimientos de idiomas y menos experiencia internacional que sus colegas de otros países. El tópico empieza a resquebrajarse. En primer lugar, porque cada vez son más los jóvenes profesionales que han tenido una experiencia estudiantil en otro país. Además, España no está aislada. Como dice una fuente del sector, "no sólo salen más directivos españoles a otros países, también hay más extranjeros que vienen a trabajar a España".

Un establecimiento de la cadena de moda Zara en Luxemburgo.
Un establecimiento de la cadena de moda Zara en Luxemburgo.

Adaptación cultural

Los directivos españoles que están dispuestos a vivir fuera de España comparten algunas características, según Iñaki Suárez de Puga, de la consultora Spencer Stuart. Han estudiado fuera de España, y "no un verano en Irlanda para aprender inglés", sino para seguir estudios universitarios o de posgrado. Es decir, que saben lo que es tener que adaptarse a un idioma y una cultura nuevos. No suelen ser júniors, sino que "suelen acumular una experiencia de entre 10 y 15 años en España" antes de dar el salto internacional.

Cuando acaban su etapa en otro país terminan volviendo a España y es habitual que se integren en empresas que quieren internacionalizarse, concluye este experto.

El reto para las firmas de búsqueda de directivos es dar con el candidato ideal, que entienda no sólo la cultura del país sino de la empresa en la que va a trabajar. Para ello es necesario "tener un buen pool de candidatos", continúa Suárez de Puga. Y por supuesto una red global, una gran coordinación entre las oficinas de los distintos países, que permita acceder al profesional más adecuado para cada puesto. Y casi siempre se trata de puestos de alta dirección.

Las nuevas tecnologías han facilitado mucho el trabajo de estos consultores: "La videoconferencia se ha convertido en nuestra principal herramienta", concluye.

Sobre la firma

Amaya Iríbar

Redactora jefa de Fin de Semana desde 2017. Antes estuvo al frente de la sección de Deportes y fue redactora de Sociedad y de Negocios. Está especializada en gimnasia y ha cubierto para EL PAÍS dos Juegos Olímpicos y varios europeos y mundiales de atletismo. Es licenciada en Ciencias Políticas y tiene el Máster de periodismo de EL PAÍS.

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