Camps ignora la llamada de unidad en el PP de Ripoll

"No sólo nos quieren quitar el agua, sino también el vino", asegura el jefe del Consell

Las dos facciones del PP mantienen su soterrada pugna. El presidente del Consell, Francisco Camps, hizo ayer en Alicante oídos sordos a la petición de unidad del líder de los zaplanistas, José Joaquín Ripoll, que instó al partido a "caminar juntos en la misma dirección" para "superar nuestras diferencias". Camps se refirió a la unidad, pero no en clave interna, sino en España.

Hacía meses que no compartían mesa y mantel. Y lo hicieron tras un fin de semana en el que el debate político ha pivotado sobre la victoria de Camps en el control de la CAM y la pérdida de poder de los afines a Zaplana en los órganos de dirección de la caja. Camps, junto a siete consejeros de su gobierno (Blasco, Rambla, García Antón, De Miguel, Peralta, Cotino y Amor) y sentado en la misma mesa con el presidente de las Cortes, Julio de España, y el de la Diputación de Alicante, José Joaquín Ripoll, almorzó en un restaurante arropado por 900 militantes y cargos públicos del PP en L'Alacantí. La excusa fue la proclamación de Luisa Pastor como candidata a la alcaldía de Sant Vicent del Raspeig.

El presidente provincial del PP intervino antes que Camps y se dirigió al auditorio destacando el progreso y el bienestar social alcanzado en Alicante, y criticando los problemas de inseguridad ciudadana y falta de agua consecuencia de las políticas negativas del gobierno de Zapatero. Pero Ripoll no quiso perder la oportunidad y ser el primero, para que no le acusen de falta de voluntad, en instar a todos a "caminar juntos en la misma dirección" y les animó a "superar nuestras diferencias y poner el acento en aquello que nos une". Ripoll cerró su intervención dando la palabra al "que nos dirige y nos tiene que seguir dirigiendo", el presidente. Francisco Camps hizo como si eso de las discrepancias no fuera con él y habló de la "ilusión, simpatía y cercanía" con la que está gestionando la administración valenciana el PP. Sólo habló de cohesión y unidad para recordar cómo el PP de Aznar gobernaba España y lo "nefasto", que a su juicio, lo está haciendo Zapatero en esta materia. "Nunca dividir, siempre sumar", apostilló.

Camps inició ayer en Alicante una precampaña que vaticinó que será "intensa" en la que el PP se centrará en las excelencias de su gestión y las críticas al Gobierno que "no sólo nos quiere quitar el agua, sino también el vino". A la cita, en pleno proceso de confección de listas, no faltó nadie: Además de la práctica totalidad de ediles del Ayuntamiento de Alicante, y la plana mayor del PP en la comarca, asistieron los dirigentes, Adela Pedrosa y Ricardo Costa. La comida se produjo tras una frenética mañana de inauguraciones de instalaciones que ya estaban funcionando desde hace meses, como el centro de salud del Parque Lo Morant donde el presidente tropezó con una señora que ha sido desahuciada de su casa y que le rogó una vivienda. Camps escuchó sus plegarias, tomó nota de su teléfono y dijo "ya estamos aquí, no se preocupe". La comitiva oficial de cargos del PP se desplazó al complejo de Vista Hermosa para inaugurar un consultorio auxiliar y concluyeron su periplo en la sede de Jóvenes Agricultores Asaja, que lleva funcionando dos años. Allí, el cura bendijo el local con el agua que "tanto necesitamos y que pide el presidente con ilusión, aunque hagan oídos sordos", en referencia a Zapatero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 05 de febrero de 2007.

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