Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Una ONG de ayuda a inmigrantes sufre tres ataques en el último año

CEAR denuncia la colocación de un artefacto explosivo en su sede de Valencia

La sede de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) en Valencia ha sufrido tres ataques en el último año. El último fue el sábado. Una explosión en el bajo de las oficinas donde esta ONG presta ayuda a inmigrantes destrozó el cristal de la ventana, dañó la estructura metálica de la entrada y descolgó cartel. En marzo y mayo pasados, esta organización sufrió agresiones similares, a las que se suman la media docena de veces que les han sellado las cerraduras con silicona. Desde CEAR están convencidos de la naturaleza racista de este hostigamiento.

Los miembros de la organización y vecinos del edificio temen por su integridad física

Una "fuerte explosión" sobresaltó el mediodía del sábado a los vecinos del barrio de L'Olivereta en el que se encuentra la sede en Valencia de la CEAR. Al desplazarse al lugar, sus responsables se encontraron con un escenario que se está convirtiendo en algo demasiado frecuente el último año. Además de cristales rotos, empujados varios metros hacia el interior del local, la agresión provocó "daños en la estructura metálica del acceso y en un cartel de cartón exterior" como recoge la denuncia presentada en la tarde del sábado.

Este atestado es un documento muy similar a otros presentados con anterioridad. Las oficinas de CEAR en Valencia ocupan la planta baja de una finca y se extienden a ambos lados de la puerta de acceso a la vivienda. Detrás de una puerta corrediza metálica se encuentran las ventanas y la puerta de acceso, todas ellas protegidas por barrotes. Sin embargo, esta doble protección se ha mostrado incapaz de frenar los ataques que recibe periódicamente esta sede.

El 1 de mayo pasado, una agresión causó la rotura de cristales y de la estructura metálica de la entrada. Y el 13 de marzo, la misma historia. Éstas han sido las incidencias más graves que ha sufrido esta entidad, pero no las únicas. En el pasado año, además ha habido media docena de ocasiones en la que los trabajadores de CEAR se han encontrado con las cerraduras bloqueadas con silicona. El acoso ha llegado hasta el punto de que los trabajadores y usuarios de las instalaciones sufrieron el lanzamiento de petardos mientras se encontraban en la calle, agresiones que han sido denunciadas repetidamente a la Policía Nacional.

Por todo ello, tanto los miembros de esta organización no gubernamental como los vecinos que comparten el mismo edificio "temen por su integridad física" ya que tienen la convicción de que la causa de los ataques "son racistas y xenófobos y están relacionados con la labor que desempañe la organización", tal y como hicieron constar en la denuncia.

"No tenemos la menor duda de que se trata de un móvil xenófobo y racista, porque una cosa es que pongan silicona y otra que pongan petardos o un artefacto explosivo", insistió ayer Jaume Durà, portavoz de la organización, que agregó que, aunque no sospechan de nadie en particular, "creemos que puede ser alguna persona del barrio". Durà indico que pretenden reconducir todos estos ataques hacia un mismo procedimiento judicial, donde incluso podrían personarse, ya que considera que podrían formar parte "de un delito continuado".

Una situación similar la ha padecido la sede comarcal del Bloc en Gandia, que ha sufrido cuatro ataques en menos de un año. Un grupo de personas, todavía sin identificar, incendiaron la noche del viernes pasado el cierre de metal del local, y el fuego afectó al cartel y la puerta de entrada. Poco después del suceso, el portavoz municipal y candidato en Gandia, Josep Miquel Moya, trasladó la inquietud de la agrupación local por este tipo de actos vandálicos. "Siempre se producen después de declaraciones o manifestaciones políticas en la ciudad en contra de nuestra formación", dijo. El líder nacionalista advirtió de que su formación "seguirá desarrollando su trabajo político" y no se dejará intimidar por las amenazas. El Bloc trasladará la denuncia a la Delegación del Gobierno para que intervengan e identifiquen al autor o autores de estas acciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de febrero de 2007