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Reportaje:

Tensión en Ceuta por el relevo de soldados musulmanes

La no renovación de militares de religión islámica, basada en información reservada, tensa el ambiente en la ciudad

"Según información reservada de que dispone el Estado Mayor de la Comandancia General de Ceuta, el citado cabo primero no ha mostrado una actitud tal que le haga merecedor de ser declarado idóneo para la concesión del compromiso de larga duración con el Ejército español", reza una anotación hecha a mano por un teniente coronel en el informe de calificación del suboficial.

Para el cabo Abdelhak, nombre supuesto, la denegación el mes pasado de la renovación de su contrato militar supuso una sorpresa. La nota media de su informe de calificación de noviembre fue un aprobado (5,6) pese a que su puntuación en "lealtad" era baja (4). Tres meses antes su media había sido mucho más alta (8,6).

El Ejército sostiene que el grueso de los no prorrogados son soldados cristianos

El caso de Abdelhak no es aislado. Pese a la opinión favorable de sus superiores jerárquicos, la prórroga de los contratos de al menos 15 soldados musulmanes destinados en Ceuta fue también desestimada tras tomar en consideración los informes de la división de inteligencia del Ejército de Tierra.

"Son muchos más los afectados", aunque no todos por las mismas razones, asegura el abogado Mohamed Alí, líder de la Unión Democrática Ceutí (Udce) que, con tres diputados, forma el principal grupo de oposición en la ciudad gobernada por el Partido Popular. Recoge el voto musulmán en una aglomeración en la que 27.000 personas, de un total de 71.000, son de esa confesión, aunque no todas poseen la nacionalidad española.

Mohamed Alí, que formará coalición electoral con Izquierda Unida, echó el viernes 12 de enero a sus militantes a la calle para repartir, a la salida de las mezquitas, miles de octavillas en las que denunció la "persecución a los soldados españoles de confesión musulmana (...) en base a informes reservados de inteligencia".

Paralelamente, su bufete se hizo cargo de la defensa de algunos de los militares despedidos. Presentarán un recurso de alzada ante el Ministerio de Defensa y 15 de ellos, de dudosa lealtad según esos informes, recurrirán ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional.

"Falta de confianza y lealtad" son criterios "que no están fundamentados en elementos objetivos, sino que son apreciaciones totalmente subjetivas", se indigna la letrada Mina Mohamed, que lleva los casos de tres ex militares. Rehúsa que la prensa contacte con sus clientes. Para más inri, los informes que señalan esos fallos son secretos, lo que, según Alí, coloca a los soldados "en situación de indefensión y crea alarma social".

Las iniciativas de la Udce han desatado la polémica en una ciudad en la que se multiplican los roces entre la comunidad cristiana y la musulmana. Ese partido, arremetió Pedro Gordillo, presidente del PP en Ceuta, "sólo busca notoriedad porque en el Ejército español no hay discriminación y si se arresta a un soldado musulmán no es por ser musulmán sino por ser soldado".

Hasta Marruecos intervino en el debate. Una nota de su agencia oficial de noticias (MAP) sostuvo el miércoles que "los preparativos de la campaña de purga de los militares de confesión musulmana empezaron en julio de 2002", es decir, coincidiendo con el desalojo de los soldados marroquíes del islote de Perejil, situado cerca de Ceuta.

Tras un periodo de silencio, la Comandancia General de Ceuta intentó apaciguar los ánimos alentada, acaso, por el titular de Defensa, José Antonio Alonso. El ministro aseguró el martes en un desayuno organizado por Europa Press que no tenía una "preocupación específica" por el comportamiento de los soldados musulmanes en el Ejército.

"En las Fuerzas Armadas no hay persecución ni discriminación hacia nadie, sino todo lo contrario", afirmó el miércoles a la prensa el comandante general de Ceuta, Luis Gómez-Hortigüela. "De todas las renovaciones o nuevos compromisos [de militares] que se presentaron sólo hubo un 10% de no concedidos y de ese 10% más de la mitad eran cristianos", reveló. Al día siguiente, Gómez-Hortigüela amplió esta misma explicación a Mohamed Alí, a quien recibió en su despacho.

De los 2.300 soldados que dependen de la comandancia, un 30% son musulmanes. La desaprobación de las prórrogas que varios de éstos han solicitado se fundamenta, además, en informes reservados, algo que no sucede con los cristianos. Aunque son confidenciales, la rumorología apunta a que dichos informes recogen la sospecha de que algunos de los chavales despedidos tenían vínculos con los 11 detenidos en diciembre en el marco de la Operación Duna, que desbarató una trama islamista en la ciudad. Horas después del inicio de esta redada, la Comandancia General retiró a tres soldados musulmanes de la vigilancia del polvorín de Valdeagua porque, supuestamente, tuvieron trato con algunos de los detenidos.

La no renovación de los contratos enrarece un poco más el ambiente en una ciudad que espera con preocupación, en febrero, la celebración de los Carnavales. Ceuta aún no ha logrado pasar la página a la trifulca que suscitaron los del año pasado. La chirigota Los polluelos con pelo en los güevos, inspirada por policías municipales, resultó entonces ganadora. Su letra, en la que se decía que "Hitler se equivocó (...) los turcos [musulmanes] son animales (...) moros cabrones", fue tachada de racista por Mohamed Alí, que puso una denuncia en los tribunales.

Hace dos semanas, un partido de futbol de regional preferente entre el Hilal Deportivo, cuyos jugadores son musulmanes, y el AD Ceuta, integrado por varios agentes locales, tuvo que ser suspendido. Desde las gradas se proferían insultos contra los policías.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de enero de 2007