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Touriño planteará una referencia histórica a la "nación" en el preámbulo del Estatuto

La propuesta de acuerdo sobre el gallego se basa en su igualdad jurídica con el castellano

El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, trasladará a los líderes del PP y del BNG una propuesta para el preámbulo del Estatuto que incluya una alusión histórica al término "nación" pero que eluda, al mismo tiempo, el reconocimiento expreso de Galicia como tal. Touriño, según fuentes de la ponencia, confía en que esta fórmula pueda ser asumida por populares y nacionalistas y salvar así la reforma, cuyo futuro depende en gran medida de la capacidad de los tres partidos de hallar un compromiso válido para todos en torno a la identidad de Galicia.

Apenas unas horas antes de la decisiva reunión que Touriño, Feijóo y Quintana mantendrán mañana en la residencia oficial del presidente en Monte Pío, dirigentes de los tres partidos se esforzaban ayer en difundir mensajes de cierto optimismo, convencidos de que todavía existe margen para conseguir un acuerdo que salve la situación. Las negociaciones en el seno de la ponencia parlamentaria avanzan a muy buen ritmo y, según algunos de sus protagonistas, están certificando un alto grado de acuerdo en torno a la mayoría de los artículos.

Los equipos negociadores cerraron ayer el título dedicado a los poderes de Galicia y el consenso ha permitido incluso que capítulos enteros, como el dedicado a la justicia, se haya cerrado sin votos particulares. En la sesión de hoy, la ponencia abordará las competencias que figurarán en el nuevo texto estatutario así como los artículos relativos al procedimiento de reforma estatutaria.

Donde no ha habido, de momento, avances significativos, es en la negociación del preámbulo. Hoy mismo PSdeG, BNG y PP tratarán de cerrar la redacción de los tres párrafos que han acordado incluir en el prefacio del nuevo Estatuto. Con toda seguridad, no se producirá ningún acuerdo en relación con la definición identitaria de Galicia, un asunto que quedará a lo que puedan pactar los líderes de las tres formaciones gallegas en la reunión de Monte Pío de mañana.

Sí habrá negociación sobre el resto del preámbulo, en el que figurará una referencia a las raíces históricas del autogobierno (incluidos los dos textos estatutarios de 1936 y 1981) y a las señas de identidad de Galicia (especialmente lengua, cultura y territorio).

El PP ha presentado un borrador de preámbulo que da forma a estas referencias pero que deja en blanco el párrafo en el que debe figurar la alusión a la identidad de Galicia.

La cuestión nacional

Es ahí, precisamente, donde reside el grueso de la discrepancia entre los tres partidos. El BNG pretende que el texto haga referencia a Galicia como nación, aunque para conseguirlo sea preciso incluir todas las salvaguardas constitucionales que sean precisas. Para favorecer un acuerdo, los nacionalistas han rebajado al límite sus propuestas para el resto del Estatuto y están dispuestos a aceptar que la definición del Galicia en el articulado siga hablando de nacionalidad.

El PP, por el contrario, no acepta la palabra nación en el preámbulo. Su presidente, Alberto Núñez Feijóo, acudirá a la reunión de Monte Pío dispuesto a proponer una referencia histórica al galleguismo y, como mucho, un párrafo que hable del carácter nacional de Galicia en términos semejantes al Estatuto de Andalucía.

En medio de ambos se sitúan el PSdeG-PSOE y el presidente de la Xunta. Emilio Pérez Touriño, según las fuentes consultadas por EL PAÍS, prepara una propuesta con la que espera salvar las reticencias de populares y nacionalistas. Su texto propondrá recoger en el preámbulo del nuevo Estatuto una referencia histórica al término "nación" pero no una declaración expresa de reconocimiento de Galicia como tal.

Fuentes parlamentarias sostienen que la propuesta irá un paso más allá de la fórmula propuesta originalmente por los socialistas en la que se aludía al verso del himno gallego que habla de "nazón de Breogán", una posibilidad que ya ha sido rechazada, por insuficiente, por los nacionalistas.

Con este planteamiento, el presidente confía en hallar una redacción que Feijóo pueda defender frente a la dirección del PP en Madrid y que, al mismo tiempo, permita a Quintana estar en condiciones de explicar su contenido ante la Executiva del BNG elegida en la última asamblea de los nacionalistas gallegos.

Del mismo modo, los socialistas están tratando de resolver las diferencias que todavía existen en relación con el gallego, otro de los asuntos que más separan las posiciones de nacionalistas y populares. Para evitar la referencia a la obligatoriedad de conocer el gallego, reclamada expresamente por el Bloque y rechazada -por inconstitucional- por el PP, el PSdeG propone redactar el artículo de manera que obvie esa cuestión. Los socialistas están convencidos de que una buena solución, válida para todos los grupos y útil para salvar el consenso en torno a la lengua, es igualar de hecho el estatus de gallego y castellano declarando "su igualdad jurídica".

Los tres partidos deben resolver también la alusión a las provincias en el artículo que se refiere a la organización territorial de Galicia. También en este caso, el acuerdo puede llegar gracias a una redacción que evite una expresión concreta para que todos puedan asumirla.

En las últimas horas está pesando en los negociadores la convicción de que no habrá en el futuro una mejor ocasión de llegar a un acuerdo para reformar el Estatuto, por más que Touriño y Feijóo pactasen en noviembre la posibilidad de aplazar el asunto hasta después de las elecciones municipales.

Anxo Quintana anuncia un "plan B"

El vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, anunció ayer que dispone de un "plan B" para tratar de conseguir un acuerdo sobre la reforma del Estatuto si en la reunión de mañana Touriño no consigue sacar adelante su propuesta de consenso.

El portavoz nacional del BNG hizo públicas sus intenciones en declaraciones a los periodistas después de presentar una campaña contra la anorexia y la bulimia. Quintana acudirá a Monte Pío con la propuesta de mínimos para el preámbulo que los nacionalistas ya han trasladado a la ponencia. En ella se dice, textualmente, que "el sentimiento galleguista que nos une como pueblo y el Parlamento que nos representa como ciudadanía definen Galicia como nación. La Constitución define a Galicia en su artículo 2º como nacionalidad".

Si, como parece, la propuesta no convence al PP y al PSdeG, Quintana aceptará la que haga Touriño, en la convicción de que recogerá el término "nación". Sólo si ésta no logra el apoyo del PP será cuando Quintana presente su "plan B", sobre cuyo contenido no quiso ayer anticipar nada. "No nos emperraremos", explicó, "pero hay que ser coherente y el Estatut [catalán] recoge la palabra nación".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de enero de 2007

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