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Entrevista:XAVI HERNÁNDEZ Y ANDRÉS INIESTA | Centrocampistas del Barça | Fútbol | Al Barça se le escapa el Mundial de clubes

"Somos hijos del sistema"

Yokohama
Aunque a veces se les presenta como rivales, ya que compiten por el mismo puesto, Xavi Hernández (Terrassa, Barcelona; 1980) y Andrés Iniesta (Fuentealbilla, Albacete; 1984) también pueden coincidir en el campo, como ayer en el último tramo del partido de Yokohama, síntoma generalmente de una situación extrema, ya sea benigna o maligna. Ambos dan estilo al Barça y a los dos les encanta charlar sobre el fútbol y su equipo. Así que, a propuesta de EL PAÍS, se reunieron en una conversación que se inició antes de partir de España y acabó al regreso de Japón.

Abatidos, Iniesta y Xavi abandonaron juntos el estadio de Yokohama, escenario de una dolorosa derrota del Barça que, a buen seguro, redundará sobre la importancia de un jugador y otro en el equipo que dirige Frank Rijkaard.

Xavi. La primera vez que supe de ti estaba jugando en el cadete y me enteré por la prensa de que fichaban a un cuatro que venía del Albacete. Sabía que te habían visto en el festival de Brunete y que también te quería el Madrid.

Iniesta. Muy informado estabas.

Xavi. ¡Siempre! Aquí la prensa te cala desde pequeño. Da la casualidad de que es el año en que llega también Jorge Troiteiro. Eso me hizo fijarme más. Decían que tú te parecías a mí y el otro a Mario Rosas. En ese momento todo el mundo hablaba de Mario.

I. Era buenísimo.

X. Sí. Y ya entonces todo el mundo me decía: "Verás a este Andrés".

I. Y tú, preocupado.

X. ¡Había cuatros para parar un carro! El fútbol es competencia. Te has de espabilar.

I. Es que te espabilas poco a poco o te quedas en el camino. Yo, hasta llegar adonde tú estabas, lo veía tan lejos... Tenía a tantos por delante...

X. Eso nos pasaba a todos. Yo me iba fijando en los mayores. Veía partidos. Y pensaba: "Con éste delante, lo tengo jodido".

I. Claro, yo veía mucho al juvenil de tu año. Me gustaba mucho. Érais buenísimos.

X. Estaban Mario, Jofre... La quinta del 79-80. Futbolistas hay muchos, de ésos que los ves y piensas: "Este chaval, si no llega, es que es tonto". Yo veía a Mario y pensaba que, si no llegaba, era tonto. Y, claro, llegó.

I. Pero no basta con tener cualidades. Mira, Troiteiro era buenísimo, se desligó del Barça, se fue al Atlético de Madrid, de allí al Almería... Perdí contacto y me llamo hace poco. Está en Mérida. Era de allí.

X. Claro que hay que tener suerte, pero hay que tener muchas pelotas también, como las que tuvísteis vosotros para venir aquí con 11 años. Quedarte solo en La Masia es duro.

I. Ya te digo.

X. Yo estuve en casa con mis padres, con los que iba y venía. Me iba a dormir y le daba un beso a mi madre, pero tú... Lo tuyo tiene un mérito espectacular.

I. Y lo tuyo también Xavi, porque te lo has currado, porque llevas viviendo para esto desde... ¿cuándo?, ¿desde los 13 años? ¿De cuántas cosas te has quitado? Y lo nuestro tiene un mérito, pero, además, hay un componente de suerte.

X. ¡Claro! Lo que separa el debutar y mantenerte o quedarte en jugador de Primera División, pero no del Barça. Para mí, llegar significa disputar la Primera División. En tu caso debía de ser diferente porque siempre te señalaron como seguro jugador del primer equipo.

I. Pues, ya ves, yo sin enterarme. Yo qué sé. Yo me lo pasaba bien jugando y punto. En el infantil o en el cadete, me comía poco el coco. Era jugar y sólo eso. No piensas. Vas haciendo y, poco a poco, vas subiendo, vas cogiendo seriedad. Y, cuando llegas al Barça B, ya dices: "Pues, sí, parece que esto va en serio". Ves el referente y ves que llegas, que ya estas ahí. Pero hasta entonces no me comí mucho la cabeza. Luego, sí; tuve la sensación de que ya todo fue muy rápido.

X. Y, mientras subes, por lo menos yo, te vas fijando en la gente que juega en tu posición.

I. Claro, yo me fijaba en ti, en Mario...

X. Es lo que nos inculca el sistema desde pequeñitos. Somos hijos del sistema, del triángulo, del juego que pasa por tener en cada jugada un tercer jugador. Lo raro es el nueve, lo sorprendente es que no salgan nueves.

I. Y es curioso porque siempre hay nueves buenos en la cantera y se quedan.

X. Claro, pero el nueve del Barça tiene que ser de lo mejor del mundo. ¡Es que el más adelantado del Barça que haya salido de la cantera eres tú!

I. Y Messi.

X. Sí, pero no le cuento, ya que lo han ido a buscar.

I. Es que en eso la cantera ha cambiado mucho. Vete a ver un partido de infantiles.

X. ¡Está lleno de negritos! ¡En mi época no había ni uno! Es cada vez más difícil llegar. Antes te peleabas como mucho con un chaval que venía de Granada y ahora controlan hasta a los mexicanos. Dífícil.

I. La cantera ha cambiado un poco. El otro día hablaba con un entrenador y me lo dijo: "El rollo es cada vez más físico".

X. Sí, muy físico, pero, si no la tocas ni la juegas, ni la remueves... No es sólo físico.

I. Por eso estamos ahí, porque tenemos esa capacidad. Si no, no habríamos sobrevivido.

X. Ya, pero la gente no se lo cree cuando se lo digo, Y, nene, tú estás más fuerte de lo que parece.

I. Hombre, Vieira no soy.

X. Pero sabes proteger el juego. Y con Vieira, Andrew, mejor darnos todos la vueltecita y hala, pelotita para otro. ¡Qué máquina, Andresito!

EL PAÍS. ¡Qué bueno y qué listo! Siempre aparece. Dice, por ahí. Y no, ahí también llega él antes.

X. Tú, Andresito, tienes una suerte. Y es que tienes un punto de velocidad, espectacular. Te vas. ¡Bam! Parece que te frenas, pero, ¡zas!, te vas y ya te has ido.

I. Claro, pero tú esperas que llegue, te das la vueltecita y te vas por el otro lado. Le haces la tres.

X. ¡Ja, ja, ja! ¡La tres! Sí la tres o la piruleta, pero hay que largarse antes de que lleguen. Eso lo trabajamos, ¿eh, nene?

I. Es que sin trabajo no estamos aquí.

X. Yo lo he notado. Tras la lesión... Parecía tonto. Pero tonto. ¡Ton-to! No tenía ritmo y me pasaban ¡fiu! No veía el pase y me la quitaba ¡tan rapido! En cambio, cuando estás bien, ¡nene!

I. Sí, lo notas, te sale todo. Dices: "Me voy". Y te vas. Ahora paro y la doy. Paras, el otro pasa y la das. Es un gusto.

X. Sí, no la tienes y ya la estás pidiendo porque ya la has dado de lo claro que tienes qué hacer con la pelota. Como tú ahora.

I. Bueno, tú estás fino también. Eso nos lo han enseñado de pequeños. Hemos crecido en esta cultura: Tocar, ofrecerse, buscar pasar, recibir, tocar y ofrecerse otra vez. Pero lo que tiene mérito,el otro día lo pensaba, es que con 26 años que tienes lleves tantos partidos.

X. Ya, pero tú tienes una clase que es para darte dos collejas. Tú llegaste el primer día y ya eras el puto amo. Me acuerdo de que Pep [Guardiola] me dijo: "¿Has visto? Tú me vas a jubilar a mí, pero ése nos va a jubilar a todos". Y, como siempre, tenía razón. Se veía a la legua que lo hacías todo bien y muy rápido.

I. Calla, que el primer día lo pasé fatal.

X. ¡Joder! ¡Y yo! Es que el primer día pasas de verlos por la tele a tenerlos al lado. Y piensas: "¡Si es Figo! ¡Qué hago! ¡Cómo se la pido! Porque todos le llaman Luis, pero tú, un niñato, cómo le vas a llamar Luis, ¿sabes?

I. Claro, ya sé, ya sé. A mí me pasó con Luis Enrique y con Pep. No sabía si llamarles de usted o morirme inmediatamente de vergüenza. Y Pep venga a decirme cosas y yo: "Sí, sí...". No le miraba ni a la cara. Con 16 años, te sientas, miras y poca cosa más. Ahora es diferente. Ayudamos más. Antes no te ayudaban mucho.

X. Sí, yo también lo creo. Te hablaban tres. El resto ni me miraban. Igual es una sensación, pero yo creo que los chavales llegan y están como en casa.

I. Ahora te hacen hasta bromas.

X. Debe de ser algo generacional, pero yo creo que miraba a los mayores con mucho respeto y ahora eso se está perdiendo. Los chavales vacilan a los mayores a la primera. Tendrían que ser más duros abajo con la educación. Yo prohibiría los pelos de colores y todas esas tonterías que descentran.

I. ¡Eso no lo dirás por mí!

X. ¡Qué va! Bien formalito eres. Me gusta que sea así. Yo no entiendo a ésos que se pintan el pelo, que llevan 27 pendientes. No. Mira, vamos a jugar al fútbol y, si eres el mejor, eres el mejor, pero deja de dar la nota, que tienes 17 años y esto es el Barça.

I. Yo siempre lo entendí así.

X. A mí me lo enseñaron así, pero tampoco me salía hacerlo de otra manera. El respeto al compañero empieza por esos detalles y tú siempre los has demostrado. Y ahora sabes que eres importante y el equipo te busca y te encuentra. Eso también es importante. No esconderse cuando el equipo te necesita. Y has dado la cara por mí cuando se ha montado el debate de si podemos o no jugar juntos.

I. ¿Pero quién dice eso? Cuatro listos. Además, es que hemos jugado muchos partidos. Me sabe muy mal esta situación. Llegó un día en que pensé: "Pero es que somos de equipos diferentes?"

X. Te acuerdas, el año pasado lo hablamos [se refiere al periodista] ¿Y qué le dije cuando todo el mundo comentaba que al Andresito le faltaba gol?

El País. Que le dejáramos en paz, que era una máquina.

X. Justo. Pues ya mete goles y nadie se acuerda de las tonterías que decían: que si el salto cualitativo no lo daba, que si patatín... ¡Listos! Tiempo al tiempo. Eso hay que darle a la gente, tiempo para que madure. Ahora parece que yo estoy acabado; que, si juega él, no puedo jugar yo.

I. Más tonterías. Podemos jugar juntos. No se dónde está escrito que no podemos hacerlo. La putada es que llevaban pidiendo que jugáramos juntos no sé cuánto tiempo y nos ponen en Madrid y perdemos. Dos días antes era la mejor solución. Ni que perdiéramos por jugar nosotros.

X. Es que yo me lo paso muy bien contigo. No somos clónicos, somos complementarios. ¿Sabes cuál es el problema? Que somos de la casa. Si uno de los dos fuese de fuera, no habría debate.

I. Seguro. Si Puyol y Márquez fuera catalanes, pasaría lo mismo.

X. Al de fuera se le respeta más. ¿Y por qué no quitamos a Deco? ¿Por qué no hay debate con él? Porque es de fuera.

I. Calla, que la líamos.

X. Es verdad. Ya veo el titular: "Xavi dice que sobra Deco". Igual es de los mejores extranjeros que han pasado por aquí.

I. No; igual, no. Es de los mejores. Es una máquina.

EL PAÍS. Deco ha sido elegido el mejor jugador del Mundial de clubes y ustedes han acabado jugando juntos una final perdida.

X. Ya sabe lo que pienso. ¡Qué más da! Hemos perdido.

I. Siempre decimos lo mismo. Es lo que hay. Ahora eso no es consuelo. El equipo está tocado.

X. ¡Fatal! No dejo de pensar que igual no vuelvo a jugar un partido como éste. Quería hacer historia, dar al club y a la gente un título que no tenemos y... mira: un chut, 1-0 y a casa.

I. No tuvieron otra ocasión.

X. Es lo que tienen las finales. Les dominamos, pero no impusimos nuestro ataque. Nos faltó el último pase, el tiro definitivo.

I. A lo suyo, el Internacional ha jugado muy bien. No nos ha dejado respirar. Es un buen equipo y se lo han trabajado.

X. ¡Con lo que cuesta llegar!

I. Ya no hay vuelta de hoja. Lo que tenemos que hacer es trabajar para volver lo antes posible.

X. Es que yo quiero este título. Me duele perder así. Esta derrota duele más que nunca.

EL PAÍS. El resultado redundará en el debate Xavi-Iniesta.

X. A mí me desagrada mucho que intenten enemistarnos. Ya me pasó con Guardiola y ahora me pasa contigo y no es justo.

I. Es verdad. Te pasas todo el día oyendo, escuchando cosas. Parece que quieran que me lleve mal contigo y siempre me has ayudado.

X. Igual que Pep conmigo.

I. El asunto es que vas creciendo y asumiendo responsabilidades.

X. Claro, pero son fases. Tú has ido creciendo. No llegaste el primer día y con 16 años te pusiste a mandar. Pero ahora eres el amo, nene, y por muchos años.

I. ¿Cuánto crees que podemos durar a este ritmo?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de diciembre de 2006