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Un despacho de abogados tira expedientes sin destruir al contenedor

Un despacho de abogados de Valencia tiró ayer decenas de expedientes a un contenedor de papel sin destruir la documentación. Y durante varias horas, junto al contenedor, en la calle del Marqués de Dos Aguas, permaneció una caja con una docena de carpetas en las que había desde copias de escrituras hasta poderes notariales.

El contenedor, especial para papel y cartón, estaba en la tarde de ayer lleno de expedientes. Entre ellos, había copia de diligencias previas del Juzgado de Instrucción número uno de Requena (referentes a escuchas telefónicas de un asunto de tráfico de estupefacientes ordenadas en noviembre de 2001, a un expediente gubernativo), del Decanato de los juzgados de Valencia, del Decanato de los juzgados de Barcelona, datos del registro de la propiedad de Massamagrell, respuestas dadas por Bancaja a requerimientos de un juzgado, identificaciones, DNI, números de cuentas bancarias y de teléfonos móviles, del Juzgado de Instrucción número 5 de Valencia, del Juzgado de Instrucción número 7 de Valencia, del número 6, del 11, o declaraciones de acusados, minutas, contratos de arrendamientos y liquidaciones fiscales.

El letrado Javier Gimeno, nombre que aparece en las carpetas depositadas dentro y fuera del contenedor, explicó ayer que la documentación de la que se había deshecho el despacho era de 25 años atrás. Los expedientes databan desde 1984 hasta 2001, al menos.

El letrado, que retiró de la acera la caja con expedientes que era visible y accesible para cualquiera, defendió el depósito de la información en el contenedor sin destruir porque "la gente no va buscando en los contenedores; eso sería una actuación de mala fe que no se puede controlar". A su juicio, que el contenedor se viera lleno desde fuera, con papeles que impedían su cierre, y alcance también de cualquiera que simplemente fuera a tirar algo, no es irregular ni supone un perjuicio para el representado. Sin embargo, fueron dos vecinos que vieron como las carpetas se dejaban sin ninguna precaución, los que alertaron de la información que quedaba a disposición de cualquiera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de diciembre de 2006