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El puente termina con 37 muertos y grandes atascos en Madrid, Jaén y Castellón

El tiempo provoca el retraso de 72 vuelos en Canarias y obliga a cerrar cinco puertos de montaña

Treinta y siete personas se han dejado la vida en las carreteras españolas en 33 accidentes mortales, según la Dirección General de Tráfico, durante el puente de la Constitución, que este año ha durado seis días. La Operación Retorno provocó grandes atascos sobre todo en las vías de acceso a Madrid, pero también hubo importantes retenciones en el paso de Despeñaperros (Jaén) y en Castellón. El temporal, que puso el viernes 14 comunidades en alerta, dejó cinco puertos cerrados en Asturias y Cantabria, y dificultades en varias carreteras del noroeste. En Canarias, el viento provocó el retraso 72 vuelos.

El contraste climatológico durante el largo puente de la Constitución y la Inmaculada -hasta 14 comunidades han sufrido los efectos del temporal y en la costa se ha llegado a tomar el sol en la playa- no sólo ha marcado el carácter de las vacaciones, sino también el balance de los accidentes ocurridos en las carreteras y también en la montaña.

Desde las tres de la tarde del día 5, en el que arrancó la operación especial de tráfico, hasta las ocho de la tarde de ayer, se han producido 37 víctimas morales en 33 accidentes. Otras 32 personas resultaron heridas graves y 19 leves. Si estas cifras se comparan con las del puente del año pasado -que duró 10 días y en el que se produjeron 104 muertes-, este año supondría un descenso de un 30%. La jornada más trágica fue el miércoles 6, día en el que perdieron la vida en carretera 12 personas.

Este largo puente ha coincidido con un fuerte temporal de lluvia, nieve y viento. El viernes fue el día en el que arreció con más virulencia. Empezó por la cornisa cantábrica y Galicia, para ampliarse después a casi toda la Península.

Protección Civil extendió ese mismo día la alerta por fuertes vientos, nieve y lluvia de 11 a 14 comunidades autónomas: Castilla y León, Navarra, Asturias, Cantabria, País Vasco, Galicia, Extremadura, Andalucía oriental, Baleares, Madrid, Castilla-La Mancha, La Rioja, Aragón y Canarias. En 30 puertos de montaña -todos ellos de la red secundaria- la nieve obligó al uso de cadenas, mientras que la lluvia, el viento y la niebla dificultaron el tráfico en numerosas carreteras de la red principal.

El temporal empezó a amainar ayer, y el tiempo mejoró en varias comunidades. La cota de nieve se situó en torno a los 800 metros de altitud en el norte y a los 1.100 en Baleares y el sureste peninsular. Aún así, permanecían ayer cerrados cinco puertos: Belagua (Navarra), Lagos de Covadonga y Connio (ambos en Asturias) y Lunada (Cantabria). Y las cadenas eran necesarias para cruzar numerosos puertos de la red secundaria, situados la mayoría en Ávila, Burgos, León, Navarra, Asturias y Cantabria.

En todo caso, la precaución era muy necesaria en las carreteras de esas comunidades debido a precipitaciones de nieve, agua y en algunos casos, hielo y niebla.

En cuanto a la última jornada de la operación retorno, las principales carreteras españolas registraban a última hora de la tarde fuertes retenciones, especialmente intensas en la AP-6 (autopista de A Coruña), cerca de Madrid, y en la A-4, en Despeñaperros, en Jaén. En dirección a Madrid se registraban las mayores retenciones en la carretera de Extremadura (A-5), de 34 kilómetros hacia Madrid; en la A-1 (carretera de Burgos), hasta 37 kilómetros de atasco, así como en la AP-6 con 42 kilómetros de retenciones. En la A-2 se registran 16 kilómetros de atasco cerca de Guadalajara en dirección Madrid.

En Jaén, en la zona de Despeñaperros, hubo casi 25 kilómetros de retención en la A-4. También se registraron atascos, aunque menores, en carreteras de Girona, Lérida, Lugo, Navarra, Ourense, Pontevedra, Cantabria, Barcelona, Alicante, Valencia, Zaragoza y Teruel. Alrededor de 21 kilómetros de circulación lenta se contabilizó en la carretera nacional 234 a su paso por Viver (Castellón) en dirección a Sagunto.

En cuanto a los aeropuertos, los principales problemas se registraron en Canarias, donde el viento, que derribó farolas, árboles y vallas, provocó además el retraso de 72 vuelos y la cancelación de cuatro despegues hacia La Gomera. En el aeropuerto de Barajas, hubo demoras en algunas rutas de Iberia y Air Madrid a Latinoamérica que provocó reclamaciones y protestas de los viajeros.

Nueve horas de retraso

Según informaron a Efe fuentes de AENA, el aeropuerto madrileño tenía programados 1.231 vuelos, en los que las compañías aéreas ofertan unas 202.000 plazas, y hasta las cinco de la tarde se habían operado 670 de los movimientos programados con normalidad en la mayoría de los casos. Sin embargo, tres rutas de Iberia a Buenos Aires, Lima y Santo Domingo, que estaban programadas para este mediodía, despegaron con más de tres horas de retraso; así como un trayecto a la capital argentina de la pasada medianoche salió hacia su destino con nueve horas de retraso.

La compañía señaló que estas demoras se debieron a que un Airbus 340 de Iberia fue sometido a operaciones de mantenimiento y salió de los hangares más tarde de lo previsto.

Tragedia en la montaña

Algunos de los sucesos más trágicos derivados del temporal que recorrió 14 comunidades autónomas durante el largo puente de la Constitución ocurrieron en la montaña. El viernes pasado, una montañera francesa, profesora de idiomas del Instituto Liceo Francés de Alicante, Michaele Gautier, se precipitó por un barranco de 600 metros en el pico Curavacas (Palencia). El helicóptero que acudió al rescate del cadáver no pudo realizar su trabajo debido a las penosas condiciones meteorológicas. Fue ayer, finalmente, hacia las 11 de la mañana, cuando el cuerpo de la montañera pudo ser rescatado tras permanecer dos días en el escenario del accidente.

En la provincia de Ávila, el sábado fallecieron un montañero, en Gredos, del que no se ha facilitado su identidad, y un senderista, A. M. L., de 36 años y vecino de Madrid, quien fue hallado sin vida en una garganta situada en Pedro Bernardo.

No fueron los únicos aficionados a la montaña que se encontraron con dificultades. Ocho montañeros tuvieron que ser rescatados en Candelario (Salamanca), donde se encontraban perdidos y desorientados, y dos más precisaron ayuda en la vertiente segoviana de la sierra del Guadarrama.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de diciembre de 2006

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