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El equipo escénico averiado en el Palau de les Arts costó más de 22 millones

'Don Giovanni' se retrasará al día 22 y alguna otra ópera se hará en versión de concierto

La maquinaria que se rompió el sábado en el Palau de les Arts forma parte de un equipamiento escénico adjudicado por 22,5 millones de euros, aunque la Sindicatura de Comptes apuntó que ha costado mucho más. La avería, que los técnicos inspeccionaron ayer, obligará a instalar un escenario provisional. El Don Giovanni que Lorin Maazel debía estrenar el día 16 se retrasará al 22 y el auditorio estudia ofrecer en versión de concierto alguna ópera como Cyrano de Bergerac, con Plácido Domingo, debido a su complejidad. Fuentes del sector ponen en duda la versión oficial del incidente.

"Esa maquinaria no se cae, no hay fallo posible. Tiene que deberse a una mala manipulación"

Fernando Villalonga, director del estudio de Santiago Calatrava en Valencia, afirmó ayer que la ópera Don Giovanni podrá representarse "seguro" el día 22 de diciembre, y que se hará lo "imposible" para conseguir llegar a tiempo para el día 16, el sábado de la semana que viene. Por su parte, la dirección del Palau estudia ofrecer en versión de concierto la ópera Cyrano de Bergerac, muy compleja escenográficamente.

Villalonga explicó ayer que el accidente se produjo mientras se procedía a subir la escenografía de la ópera de Mozart. La impresión inicial es que uno de los cuatro motores dejó de funcionar, "o hubo algún otro tipo de fallo en el sistema", lo que causó que la estructura, diseñada para soportar más de 90 toneladas, se doblara hacia el vértice delantero derecho.

Especialistas en maquinaria escénica consultados por este diario, ponen en duda esa versión, ya que la tecnología de los complejos equipos hidráulicos prevé que, si hay algún fallo, se pare todo el sistema. "Esa maquinaria no se cae, no hay fallo posible. Tiene que deberse a una mala manipulación", señaló ayer el jefe de máquinas de un teatro español, que pidió no revelar su nombre. Este profesional apuntó, además, que las contrataciones de técnicos de escenario del Palau de les Arts se hicieron hace sólo unos meses. "Un oficial de máquinas cobra 1.200 euros al mes, un salario muy bajo", añadió.

El gran agujero en el que ha quedado convertido el escenario (la plataforma móvil ha quedado a unos dos metros por debajo de esa cota) será cubierto con una plataforma fija, de acero, en cuyo diseño ya trabaja el estudio de Calatrava. El "acopio de materiales" ha sido encargado a las compañías Acciona y Dragados. Una vez construida, será posible, según Villalonga, hacer funcionar las otras tres plataformas (dos a los lados y una al fondo), que se mueven de forma horizontal. Para subir y bajar las escenografías se usarán los dos ascensores para camiones, mucho más pequeños que la plataforma averiada. Lo que obligará a "redimensionarlas"; "se tendrán que cortar para poder hacerlas subir" por los dos ascensores.

En todo caso, como apuntan especialistas del sector, la maquinaria escénica forma un bloque continuo que pierde toda su operatividad sin el elevador central.

El director del estudio de Calatrava cree que la plataforma rota podría quedar arreglada "en cuatro o cinco meses" sin necesidad de paralizar las representaciones, pero da por hecho que la nueva estructura permanecerá fija al menos hasta el final de la temporada. Independientemente de la investigación que realice la Unión Temporal de Empresas formada por Thyssen, Waagner-Biro y Chemtrol, que construyó el sistema, su estudio hará una propia.

Desde la sede de Waagner-Biro en España señalaron ayer que "es pronto para decir nada", ya que los técnicos "están analizando lo ocurrido". De todas maneras, remitieron a su central en Austria para más información.

Mientras la Generalitat anunciaba para hoy una rueda de prensa de los consejeros de Economía y de Cultura para ofrecer información sobre el asunto, la oposición criticó al Consell y al Ayuntamiento de Valencia. "Exijo que un funcionario competente de alguna de las dos administraciones certifique que la instalación cumple con las condiciones de seguridad necesarias. Es indispensable para el funcionamiento del edificio que alguien se haga responsable", dijo ayer el portavoz municipal socialista, Rafael Rubio, quien acusó al Ayuntamiento de Valencia de "escurrir el bulto" y "no dar la cara" en relación con lo sucedido. Rubio declaró que no hay ninguna licencia de actividad que avale el funcionamiento del edificio y recordó que su grupo ya hizo mención de esta situación a través de dos documentos plenarios. "Menos mal que el incidente ha ocurrido sin que haya público dentro porque no se sabe si los sistemas de evacuación son los correctos", declaró la edil del grupo de EU-L'Entesa, María Victoria González. Ante las acusaciones, el concejal de Participación, Vicente Igual, aseguró, en un primer momento, que la Generalitat y no el consistorio, era la administración competente para otorgar la licencia de actividad. Sin embargo, el edil aseguró poco después que la licencia no era obligatoria. Rubio, sin embargo, aseguró que la licencia es obligatoria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de diciembre de 2006