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La OBC estrena 'Blau', una obra del compositor Bernat Vivancos

Al compositor catalán Bernat Vivancos (Barcelona, 1973) le fascinan los colores, las texturas, los múltiples horizontes que un artista puede explorar antes de comenzar una obra. De hecho, se ha sentido como un pintor en su última obra, Blau, una pieza para gran orquesta que hoy estrena en el Auditori (21.00 horas) la Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya (OBC) bajo la dirección del austriaco Hans Graff. "La obra, muy armónica, juega con colores orquestales de la misma forma que un pintor mezcla los colores antes de poner el pincel sobre la tela", explica Vivancos.

La nueva partitura ve la luz en un programa que combina el repertorio romántico -la intensa Sinfonía núm. 4 en mi menor, op. 98 de Johannes Brahms cierra la velada- y un clásico del siglo XX, el ruso Dmitri Shostakóvich (1906- 1975), de quien se interpreta el Concierto para piano, trompeta y orquesta de cuerda en do menor, op. 35 con carácter de primera audición en el historial de la OBC.

Actúan como solistas en la deliciosa partitura de Shostakóvich dos jóvenes intérpretes catalanas nacidas en la misma localidad, Santpedor (Bages), Mireia Farrés, primera trompeta de la OBC, y la pianista Laia Masramon. El concierto se repetirá mañana por la tarde (19.00 horas) y el domingo por la mañana (11.00 horas).

Vivancos está entusiasmado con el estreno por encargo de la OBC de Blau, versión sinfónica de una obra de cámara que el compositor considera de hecho como una nueva pieza. "No se trata de una simple adaptación para gran orquesta porque he revisado y cambiado muchas cosas, por lo que la considero una nueva obra", dice este joven compositor, que completó su formación en Oslo, ciudad a la que sigue vinculado.

La nueva versión de Blau, con una duración aproximada de unos 13 minutos, explora las mil posibilidades que ofrece la amplísima paleta de una plantilla sinfónica. "Concibo mi obra como una paleta de colores que el pintor tiene en sus manos, en un momento abierto a la imaginación. Mi pieza recrea esos colores, busca sonoridades y texturas, y termina justamente cuando el pintor debería empezar a pintar sobre el lienzo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de diciembre de 2006