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Dos vecinos siguen sin volver a casa

El hundimiento de la cola de maniobras de la línea 5 en el barrio del Carmel tuvo unas consecuencias dramáticas en el barrio. Hasta 7.000 familias se vieron afectadas y han percibido algún tipo de subvención. Pero la consecuencia más grave fue el desalojo de 1.276 personas que estuvieron meses viviendo en hoteles o con familiares o amigos.

La situación es hoy prácticamente normal. Pero no del todo. Dos familias siguen aún sin poder volver a casa. Asimismo, hay un comercio en el que las obras aún no han terminado. Estas obras corren a cargo del convenio firmado ayer, ya que el titular de la empresa se había acogido al pacto ofrecido por el Gobierno catalán.

Hay, todavía, cuatro titulares de otros tantos comercios que aún no han firmado el convenio correspondiente por discrepancias con las condiciones que se les ofrecen. No obstante, dos de ellos tienen previsto firmar pasado mañana, viernes, según aseguró ayer un portavoz del Gobierno catalán. En los otros dos casos se sigue negociando.

En un primer momento, los desalojados fueron a parar a diversos hoteles y durante los meses en los que no pudieron ocupar sus casas cobraron dietas por los desplazamientos obligados. El Ayuntamiento de Barcelona fue la primera institución que se hizo cargo de cubrir las necesidades más perentorias de los vecinos y aportar hoteles, aunque en realidad la responsabilidad municipal era nula, ya que la obra dependía del Gobierno catalán. Poco después, el Ejecutivo autonómico y el municipio firmaron un convenio por el que el Ayuntamiento de Barcelona sería compensado por los gastos adelantados.

Además, el Gobierno catalán aprobó un crédito extraordinario de 95 millones de euros que, sin embargo, no ha sido agotado.

El hundimiento del túnel del metro supuso, en superficie, tener que derribar cuatro edificios. Las personas que se quedaron sin casa recibieron otra en compensación, además de 70.000 euros por familia, más de 10.000 por persona a partir del segundo miembro y otros 30.000 euros por los daños morales. Hubo familias que se quedaron sin nada, ni siquiera las fotografías, porque no se pudo entrar a rescatarlas.

El Congreso de los Diputados aprobó una norma que declaró exentas de impuestos las cantidades percibidas en concepto de indemnización.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de noviembre de 2006