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Atacado el coche de un líder vecinal que se opone al plan de Rascafría

El planeamiento prevé construir 900 casas junto a Guadarrama

El nuevo plan general de Rascafría, que prevé construir 900 viviendas en esta privilegiada localidad serrana, sigue causando problemas a quienes se han posicionado en su contra. A Julio Cachofeiro, presidente del movimiento vecinal, le han pinchado las ruedas del coche, roto el tapón del depósito y arrojado herbicida en su jardín. El PSOE pide a la Delegación del Gobierno que investigue "hasta las últimas consecuencias" las agresiones.

Cachofeiro, presidente de la Asociación de Vecinos Oteruelo-Rascafría, notó hace dos semanas que el tapón del depósito de combustible de su todoterreno había sido arrancado. No le dio mucha importancia, pero el pasado fin de semana encontró las cuatro ruedas del vehículo pinchadas y unos dos metros cuadrados de su jardín dañados por un herbicida.

"Es una vergüenza que las agresiones no hayan terminado. Los que somos críticos con el futuro plan general (PGOU) las sufrimos desde hace un año", se lamenta. El 25 de noviembre de 2005, la fachada del chalé de Cachofeiro amaneció con varias pintadas y el día de Nochevieja le arrancaron el buzón. Unos 20 días después, le rompieron el salpicadero del coche y robaron el radiocasete.

Cachofeiro no es la única víctima de estas prácticas mafiosas. El portavoz del grupo municipal socialista, Félix Sanz González, registró un ataque a un huerto que comparte con familiares. Algunos árboles frutales fueron tronchados. El coche de su compañero y portavoz adjunto, José Manuel Legazpi, fue pintado con pintura de color marrón.

Las víctimas relacionan las agresiones con su oposición al nuevo plan general, que preveía en su primera versión 1.628 viviendas, un polígono industrial de 28 hectáreas y una carretera de circunvalación junto al futuro Parque Nacional de Guadarrama. Posteriormente, la alcaldesa, Yolanda Aguirre, del PP, recortó el plan a 900 viviendas y eliminó la carretera de circunvalación.

Este cambio se produjo a finales del pasado marzo. El nuevo planeamiento permitía edificios de dos alturas y bajo cubierta para aperos y "no una tercera planta bajo cubierta", según advirtió Aguirre. Además, en la parte más alejada del centro se permitía levantar viviendas unifamiliares en parcelas de 500 y 1.000 metros cuadrados.

El 98% del municipio cuenta con algún tipo de protección y del resto, el 1,5% es suelo urbano consolidado, que con la nueva propuesta no llegaría al 2%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de noviembre de 2006