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Reportaje:

Un impulso al alquiler barato

Lazora ofrecerá 20.000 viviendas protegidas, a partir de 300 euros mensuales, con una inversión de 2.000 millones en los próximos años

El objetivo de Lazora es satisfacer la necesidad de acceso a la vivienda, en régimen de alquiler, de grupos sociales con dificultades para entrar en el mercado libre. Esta sociedad, controlada en parte por cajas de ahorros, invierte exclusivamente en el mercado de vivienda protegida en alquiler. En la primera fase ha invertido 350 millones de euros, que llegará hasta los 2.000 millones en próximos años para ofrecer 20.000 viviendas. En 1960 en España el 42% de la vivienda era de alquiler. Hoy es el 8%.

Podrán acceder a la oferta las personas con ingresos inferiores a 5,5 veces el indicador público de rentas de efectos múltiples: 36.175 euros anuales

El grupo ya cuenta con 33 proyectos en desarrollo en ocho autonomías para levantar 3.767 viviendas protegidas destinadas al alquiler

Lazora nació en 2004 fruto de la alianza de Azora Gestión Inmobiliaria, empresa especializada en el asesoramiento de inversiones de capital privado en el sector inmobiliario español, y el Grupo Larcovi, uno de los principales en gestión y promoción de vivienda protegida en España. Su accionariado está mayoritariamente compuesto por cajas de ahorros (Caja de Ávila, Caja de Burgos, Caja Castilla-La Mancha, Caja Duero, Caja España, Caixa Galicia, Caja Inmaculada, Caja de Ahorros del Mediterráneo y Caja Navarra) y fondos de pensiones (BBVA Pensiones, Fondo de Pensiones de Empleados de Telefónica y Sabadell Pensiones). Ninguno de ellos tiene una participación superior al 10% del capital social, que es de 153 millones de euros.

Las viviendas que ofrece Lazora se alquilarán a partir de 300 euros al mes. Podrán acceder a la oferta aquellas personas con ingresos inferiores a 5,5 veces el Iprem (indicador público de rentas de efectos múltiples) que está situado en 36.175 euros anuales.

Objetivos iniciales

Sus objetivos iniciales los ha cubierto con un año de antelación respecto a sus previsiones, con 33 proyectos en desarrollo en ocho comunidades autónomas, para levantar 3.767 viviendas protegidas destinadas al alquiler y que, en algunos casos, tienen ya lista de espera. Geográficamente, Lazora tiene un 54% del negocio en la comunidad madrileña, un 16% en la valenciana y otro 16% en Castilla y León. El resto se reparte, hasta ahora, en Andalucía, Asturias, Canarias, Murcia y Galicia.

Las viviendas protegidas son de nueva construcción, sujetas a un precio máximo de venta o adjudicación por metro cuadrado, que puede ser modulado por cada comunidad autónoma. "Se trata de un producto bastante organizado, con rentabilidades a largo plazo, que funciona porque hay una enorme demanda que no está satisfecha", señala Concha Osácar Garaicoechea, consejera ejecutiva de Lazora.

Su plan de negocio se basa en una estrategia activa de captación de inversiones en el ámbito privado y de las Administraciones Públicas, lo que incluye acuerdos con promotores inmobiliarios y la presentación a concursos para la adjudicación de suelo público en todas las comunidades autónomas.

Dentro de los acuerdos, en este año Lazora ha constituido una sociedad, Incasa, con el grupo valenciano Lubasa, para desarrollar vivienda protegida en alquiler en la comunidad valenciana. El objetivo para Incasa, hasta finales de 2006, es iniciar la construcción de 500 viviendas, proyecto que representa una inversión inicial de 50 millones de euros.

"Nosotros intervenimos en todo el proceso de desarrollo inmobiliario: identificación de la necesidad de inversión, adquisición de suelo, promoción, construcción..., así como en la gestión del patrimonio en alquiler, incluyendo un mantenimiento total de los inmuebles", explica Osácar.

La principal ejecutiva de Lazora explica que "se trata de un mercado regulado que todavía tiene que crecer". La vivienda protegida se suele destinar mayoritariamente para compra. De hecho, en el Plan Estatal de Vivienda para 2005-2008, la media anual de actuaciones para vivienda protegida de nueva construcción destinada para la venta es de 56.600 viviendas, un 31,4% del total, mientras que para el alquiler están previstas 26.263, un 14,6% del total, según el Ministerio de la Vivienda.

En busca de suelo

Para Osácar, "es de prever que en los próximos dos años salga más suelo al mercado, y también más operadores como nosotros; en la práctica todavía hay mucho suelo por utilizar; por ejemplo, los dotacionales. Por otra parte, sigue pendiente la Ley del Suelo, y existen muchos planes generales en revisión, de los que también podría salir espacio destinado a esta clase de viviendas".

El futuro del mercado inmobiliario en España, según señala la consejera, tiende hacia una reducción progresiva de la oferta de vivienda nueva para compra, hasta unos niveles de producción de unas 400.000 viviendas al año, y hacia un fuerte cambio de cultura hacia el alquiler. "El impulso vendrá porque el alquiler es la única alternativa para quien no puede acceder a la compra; porque hay otras realidades demográficas de la familia española: monoparentales, unipersonales, separados, divorciados, etc.;por los flujos de inmigración y por las reformas fiscales dirigidas a incentivar los alquileres".

En la actualidad el parque de viviendas de alquiler en España alcanza sólo un 8% del total de la oferta, un porcentaje que resulta de los menores de Europa. Según datos del Ministerio de la Vivienda, la media de oferta de alquileres europeos en 1960 era del 52% del parque total de viviendas, mientras que la misma media en 2004 fue del 38%. En el caso concreto de España, la media en 1960 era del 42%, porcentaje que bajó al 8% en 2004 y que continúa siendo el actual. "España camina hacia una estabilización entre la demanda y la oferta de vivienda en propiedad y tiene por delante mucho recorrido para desarrollar la vivienda en alquiler", opina Osácar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de noviembre de 2006