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Reportaje:

Aguirre se deshace del parque Warner

El grupo Fadesa compra por 60 millones de euros la participación de la Comunidad de Madrid y otros pequeños accionistas en el complejo de ocio y cede la gestión a Parques Reunidos

El parque Warner, situado en el municipio de San Martín de la Vega, ya no pertenece a la Comunidad de Madrid, sino al grupo inmobiliario Fadesa.

El consejero de Presidencia, Francisco Granados, anunció ayer que había adjudicado la participación mayoritaria del Gobierno regional -a través de la empresa Arpegio poseía el 43,6% del accionariado del parque- a la compañía inmobiliaria por la cantidad de 26 millones de euros. Además, Fadesa se hará cargo del crédito de 14 millones de euros que el Ejecutivo había pedido para mantener el parque.

"La Comunidad recupera 40 millones de los 74 que invirtió en el parque", aclaró el consejero, que recordó que el Ejecutivo regional y todos los grupos parlamentarios coinciden en que destinar el dinero público a un parque de ocio "no es lo más adecuado".

Después precisó Granados que Fadesa había hecho la mejor oferta, al haber otorgado al complejo de ocio un valor de 60 millones de euros, mientras que el otro competidor, la empresa Cartera Kairós, lo cifró en 40 millones y, además, no presentó un plan de negocio. Cuando el parque se puso a la venta en mayo pasado, el banco Santander Central Hispano (SCH) -elegido para coordinar el proceso y elaborar el cuaderno de venta de la empresa-, cifró el valor económico del parque en un rango entre los 50 y los 200 millones de euros, en función de las hipótesis de crecimiento del complejo de ocio.

Mantener los empleados

El grupo inmobiliario también garantizó los otros dos requisitos impuestos por el Gobierno regional: mantener los 900 puestos de trabajo y garantizar la continuidad del centro.

Fadesa cede, además, la gestión del parque Warner al grupo Parques Reunidos por 10 años. "La operación no es nada fácil, porque, a pesar de que ha mejorado últimamente, el parque sigue en pérdidas", puntualizó Granados. "Dejamos de perder dinero, porque todos los años teníamos que poner nuestro porcentaje correspondiente para afrontar la deuda".

Según el consejero, en esta temporada (entre el 1 de abril y el 5 de octubre) los ingresos han aumentado en un 11% y también los visitantes, en un 6%, hasta alcanzar 1,1 millones.

La perspectiva económica del parque Warner mejoró cuando en diciembre pasado el Ayuntamiento (PSOE) accedió, tras una larga negociación con el Gobierno regional, a ampliar la edificabilidad de las instalaciones que van a construirse en los terrenos libres del parque. El Consistorio mantenía el uso terciario y evitaba la construcción de viviendas de precio libre en la zona, propuesta a la que se había opuesto el líder socialista, Rafael Simancas.

Eso supuso que 100 hectáreas junto al parque, que son propiedad de éste y están calificadas como de uso terciario, aumentaran su edificabilidad hasta un tope de 275.000 metros cuadrados, con el fin de enjugar la deuda del complejo de ocio, que entonces ascendía a 243 millones de euros. Al sanear la empresa con esta operación, la Comunidad de Madrid pudo poner en venta sus acciones, que hasta entonces tenían escaso valor.

Fadesa será ahora la encargada de desarrollar la zona de uso terciario, donde, según el consejero de Presidencia, está previsto que en los próximos meses se construyan hoteles y habrá unos 297.000 metros cuadrados de uso comercial y 75.000 metros cuadrados, de industrial.

El grupo inmobiliario -que ya contaba con el 15% de las acciones del parque Warner- controlará ahora la mayor parte, con un 73,8%. Eso sucede porque, además de las acciones de Arpegio, ha adquirido las que tenían las empresas constructoras FCC, Necso, ACS, Ferrovial y Dragados, así como las de NH Hoteles.

De los accionistas anteriores, sólo permanecen El Corte Inglés (4,4%) y Caja Madrid (21,8%).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de noviembre de 2006