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Crónica:Fútbol | Séptima jornada de Liga

Diego Milito, punto final

El delantero argentino del Zaragoza marca dos goles y somete a un Betis irregular

A Diego Milito no hay quien le eche el lazo. Anoche, gracias a la inestimable colaboración de Aimar y D'Alessandro, el delantero del Zaragoza doblegó a un Betis tan abúlico de inicio como inoperante al final, y otorgó a su equipo una victoria que le reafirma entre los candidatos a luchar por Europa. Lo contrario que el conjunto verdiblanco, que se atascó en La Romareda y permanece en los puestos de descenso.

La columna vertebral del Betis es una gozada: Juanito da salida al balón y defiende correctamente; Rivera es un medio centro aplicado en los táctico que dispone de gasolina extra; Edú encuentra con sus pases ángulos insólitos; y Robert, por su movilidad y carrocería, es un incordio total para cualquier defensa. Pero el resto, anoche, fue calamitoso. O, lo que es lo mismo, los costados fueron indolentes en ataque y un coladero en defensa. Y si Juanito no vio claro porque fue el hombre de la máscara -llevaba una careta por la fractura nasal que sufrió ante el Depor-, Edú se autoexpulsó por dejar el codo en un salto, Robert no tocó la pelota y Rivera claudicó contra todos. Sólo despertó el Betis cuando cambió a sus hombres de banda y cuando Robert, contra el mundo, se inventó una jugada maravillosa que culminó con un tiro de rosca desde fuera del área. Fue demasiado tarde.

ZARAGOZA 2 - BETIS 1

Zaragoza: César; Diogo, Sergio, Gaby Milito, Juanfran; D'Alessandro (Longás, m. 77), Celades, Zapater, Aimar (Óscar, m. 46); Diego Milito y Sergio García (Ewerthon, m. 70). No utilizados: Miguel; Piqué, Movilla y Ponzio.

Betis: Doblas, Melli, Juanito, Nano, Romero; Miguel Ángel (Capi, m. 46), Rivera; Odonkor (Vogel, m. 46), Edú, Wagner (Maldonado, m. 79); y Robert. No utilizados: Contreras; Lembo, Assunçao y Xisco.

Goles:1-0. M. 12. Diego Milito aprovecha un rechace dentro del área grande 2-0. M. 30. Diego Milito remata un pase de Aimar. 2-1. M. 51. Robert culmina una jugada personal.

Árbitro: Rodríguez Santiago. Mostró la cartulina amarilla a Juanito, Diogo, Vogel y Celades. Roja directa a Edú (m. 43).

Unos 22.000 espectadores en la Romareda.Los jugadores del Zaragoza salieron al campo con camisetas en apoyo a Cuartero, que estará seis meses de baja por rotura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda pero que, a pesar de acabar contrato, renovará como adelantó el presidente Eduardo Bandrés.

Víctor Fernández, harto del guirigay ofensivo y de la inconsistencia defensiva que ofrecía su equipo en las últimas fechas, varió el dibujo táctico y retocó una tecla en su predilecto 4-4-2. Así, en la línea de la medular, ha pasado del rombo con Aimar como media punta a situar los medios en línea, con Aimar y D'Alessandro por las bandas y Celades y Zapater como directores de orquesta. Empecinado en no utilizar los costados porque no hay jugador que pise la línea de fondo -Aimar y D'Alessandro se desenvuelven con soltura entrelíneas-, la mejoría estriba en la zona de construcción, donde Celades inicia las jugadas y reparte el cuero con equidad a los compañeros avanzados para que el balón no se pierda en las transiciones. Resultado: el Betis no vio la pelota y, hasta que se durmió, la posesión blanquilla fue tan abrumadora como efectiva. Sobre todo porque el punto final corrió por parte de Diego Milito.

Traza diagonales, sale de zona para tirar paredes y oxigenar a sus compañeros, busca la espalda del defensor, olisquea por el área el gol y, finalmente, los mete. Anoche, dos. Uno en un mal rechace del Betis dentro del área y otro a pase de Aimar. Diegol, como le llama la Romareda, hizo honor a su apelativo y ya es el pichichi de la Liga con siete tantos. Uno por partido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de octubre de 2006