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Crónica:Fútbol | Séptima jornada de Liga

Los chavales salvan al Villarreal

El conjunto de Pellegrini araña un empate ante un Levante más ordenado y ambicioso

El ideario futbolístico de López Caro pasa por un ejercicio defensivo inmaculado. El capítulo sobre cómo replegarse sin balón es de obligado aprendizaje. El Levante aplicó la teoría de su entrenador y sometió al Villarreal con un juego muy sólido en su campo y eléctrico en el contrario. Las viejas ideas de Pellegrini quedaron derruidas por culpa de una defensa de urgencias a causa de las lesiones y un Riquelme desdibujado, preso de un marcaje con guardaespaldas. Sólo una combinación entre los dos chavales de la cantera, Marcos y Jonathan, salvó el empate.

El fortín del Madrigal ya no es lo que era. Tampoco el juego florido del Villarreal, que ha perdido brillo y frescura. Contagiado, quizá, de la melancolía de Riquelme. Tanto ha repetido el as argentino que el Villarreal es sólo un equipo "normal", que lo primero es salvar la categoría, que los jugadores han acabado por creérselo. Eso, un equipo de lo más normalito, es lo que pareció ante un Levante más hambriento, más ordenado y que simplemente jugó mejor. Diego Camacho se erigió en el jefe en el centro del campo, Ettien y Courtois fueron dos puñales por las bandas y el escurridizo Kapo llevó de cabeza a la defensa amarilla. El Levante ahogó la salida de la pelota del Villarreal y esperó su oportunidad encerrado en su territorio. El Villarreal sólo pudo intentarlo desde lejos -José Mari y Senna- mientras Riquelme flotaba entre líneas en busca de la pelota. En el centro se encontró con Berson, que le puso las esposas para lo que quedaba de partido. Vaya manera de celebrar su partido 100 con el Villarreal. Claro que para quitarle el balón a Riquelme hay que ser un experto ladrón.

VILLARREAL 1 - LEVANTE 1

Villarreal: Vieira; Josemi, Fuentes, Cygan, José Enrique; Marcos Senna (Marcos, m. 38), Somoza (Tacchinardi, m. 65); Cani (Jonathan, m. 65), Riquelme, José Mari; y Forlán. No utilizados: Barbosa; Javi Venta, Peña, Tacchinardi, Bruno y Jonathan.

Levante: Molina; Ze María, Álvaro, Alexis, Rubiales; Camacho, Berson; Ettien, Kapo, Courtois (Tommasi, m. 83); y Meyong (Nino, m. 70). No utilizados: Cavallero; Dehú, Descarga, Carmelo y Luyindula.

Goles: 0-1. M. 48. Vieira despeja una falta y Camacho marca de fuerte zurdazo. 1-1. M. 65. Jonathan, tras una pared con Marcos.

Árbitro: Velasco Carballo. Amonestó a Berson, Kapo, Somoza, Alexis y Josemi.

Unos 18.000 espectadores en El Madrigal.

Kapo recibió el indulto después de ser expulsado por decir uo y López Caro lo celebró situándole en la media punta. Liberado de su prisión en la banda, el rapidísimo francés lideró el ataque del Levante. El equipo azulgrana comió terreno poco a poco y el Villarreal se quedó sin saber lo que era correr al contraataque. Simplemente, no había oportunidades para ello porque el Levante tapaba con faltas los espacios que no llegaba a cubrir.

Camacho rompió el partido con un notable zurdazo recién salido del descanso. Vieira despejó al centro y la defensa del Villarreal, sobre todo el debutante Cygan, se quedó mirando el gol como si estuvieran ante la tele. El tanto deprimió todavía más al Villarreal, partido por la mitad, y dejó al Levante con el encuentro en sus manos. Incapaz de llevar la iniciativa, el equipo de López Caro es feliz con el viento a favor. Pero le faltó rematar para terminar la faena. Perdonó el Levante y el Villarreal quedó redimido por sus chavales. Con las figuras fuera de foco, fue una acción entre Marcos y Jonathan la que salvó un punto. El canterano sustituyó a Cani y marcó en su primera jugada en casi el único fallo defensivo visitante. Fue el único suspiro de vida del Villarreal frente a un Levante tan ambicioso y picante en ataque como desacertado para cerrar el partido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de octubre de 2006