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Fútbol | España-Argentina

La Condomina, un estadio de 60 millones de euros

El 11 de octubre de 2006 era la fecha señalada. La ciudad de Murcia estrenaba un flamante estadio de 31.500 espectadores, la Nueva Condomina, con el España-Argentina, que no jubilará una vieja Condomina de más de 80 años. La atención de la cita, además del partido, se centró en el estado del césped. Los responsables del terreno de juego empezaron a preocuparse de su situación ya en agosto.

Las altas temperaturas impidieron que la cepas se afianzaran lo suficiente. Pese a ello, la directiva del Murcia, presidida por Jesús Samper, ex secretario de Liga Profesional y propietario de Santa Mónica, la empresa que explota los derechos televisivos de los partidos de la selección española y la publidad estática de buen número de equipos de Primera División, decidió seguir adelante con la inauguración en la fecha del miércoles. Su retraso hubiera supuesto un grave problema económico y de fechas para Samper, quien se encargó de convencer a las federaciones de ambos países para que celebraran este partido.

El proyecto de la Nueva Condomina, ideado por Samper hace siete años, supone una inversión superior a los 60 millones de euros. El Murcia acababa de bajar a Segunda División B, lo que aprovechó Samper para comprar el club. Adquirió también unos terrenos en la zona norte de Murcia, en los que no se podía edificar. Mediante un convenio urbanístico, Samper se comprometía a construir un estadio de cinco estrellas. El convenio permitía la construcción de un gran hipermercado, 4.000 viviendas y un campo de golf, pero especificaba que sólo el Murcia podía utilizar el nuevo campo. El otro equipo de la capital, el Ciudad de Murcia, cuyo propietario es el constructor Enrique Pina, no puede jugar en un estadio que supuestamente es de titularidad municipal.

Problemas legales

La Nueva Condomina no llega a las cinco estrellas. Se ha quedado en las cuatro, porque, según estipula la UEFA, su aforo no llega a las 50.000 localidades. El convenio con el ayuntamiento, además, sufrió un importante varapalo: el Tribunal Superior de Justicia de Murcia exigió a Samper la cesión de 30.000 metros cuadrados al ayuntamiento, a los que éste había renunciado a ellos. La Fiscalía del Tribunal Superior de Murcia (TSJ), por otro lado, ha abierto una investigación al arquitecto municipal, Joaquín Peñalver, en relación a la urbanización de la zona.

Mientras todos estos problemas legales ensombrecían la inauguración de la Nueva Condomina, en la zona norte de Murcia los vecinos se quejan de la falta de previsión municipal en materia de infraestructuras, ya que en los próximos días se volverá a inaugurar otro centro comercial en la zona, que incluirá otras 20.000 viviendas, lo que augura todavía más caos circulatorio en una ciudad en la que no hay metro ni tren, y el servicio de autobuses es muy defectuoso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de octubre de 2006