El Defensor del Pueblo presenta su recurso contra el Estatuto catalán

Múgica considera que el texto le puede impedir actuar en Cataluña

El defensor del pueblo, Enrique Múgica, presentó ayer su anunciado recurso de inconstitucionalidad al nuevo Estatuto catalán por considerar que la carta autonómica invade sus competencias y le puede impedir actuar en Cataluña al otorgar al defensor del pueblo catalán, el Síndic de Greuges, competencias "exclusivas" en materia de supervisión de la actividad de las Administraciones catalanas. Los partidos que apoyaron el Estatuto acusaron al defensor de actuar por motivaciones políticas más que por razones estrictamente jurídicas.

Durante la tramitación del Estatuto en las Cortes, el Defensor ya amenazó con presentar un recurso si no se modificaba el artículo que limita el ejercicio de sus funciones en Cataluña. La nueva carta autonómica reza, en su artículo 78.1, que el Síndic de Greuges "tiene la función de proteger y defender los derechos y las libertades reconocidos por la Constitución y el presente Estatuto". Añade que para ello "supervisa con carácter exclusivo la actividad de la Administración de la Generalidad", la de los organismos públicos o privados vinculados que dependen de la misma, la de las empresas privadas que gestionan servicios públicos y la de la Administración local de Cataluña y los organismos vinculados a ella.

Este redactado es prácticamente idéntico al del Estatuto valenciano, que no ha sido recurrido por el Defensor del Pueblo. La única diferencia es que en la carta valenciana no atribuye al Defensor del Pueblo autonómico las competencias "exclusiva" en la fiscalización del funcionamiento de la Administración valenciana. El Estatuto catalán sí lo hace, pero también señala que el Síndic de Greuges y el Defensor "colaboran" en el ejercicio de sus funciones.

Múgica, que hoy informará del contenido concreto del recurso en una rueda de prensa, también avanzó ayer que considera inconstitucionales otros aspectos del Estatuto como el régimen lingüístico que establece, las relaciones bilaterales Estado-Generalitat y cuestiones referentes a la Administración de justicia,

Con su recurso, Múgica se ganó las críticas de todos los partidos catalanes que apoyaron el texto por considerar que el Defensor se mueve más por motivaciones políticas y de proximidad con el PP que por razones jurídicas. El Partido Popular, en cambio, felicitó al Defensor por recurrir un Estatuto que, en palabras de su secretario ejecutivo de Justicia, Ignacio Astarloa es "radicalmente inconstitucional".

El Gobierno de la Generalitat tachó de "preocupante" el recurso y lo consideró un acto "negativo", pero se abstuvo de hacer más comentarios a la espera de que el Tribunal Constitucional se pronuncie sobre el mismo.

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Mucho más críticos fueron los partidos catalanes, a quienes el recurso les pilla en campaña electoral. El candidato socialista a la presidencia de la Generalitat, José Montilla, consideró "profundamente equivocada y negativa" la decisión de Enrique Múgica de presentar recurso de inconstitucionalidad contra el Estatuto. En un comunicado, Montilla manifestó su "plena convicción" en que el texto es "absolutamente constitucional".

Convergència i Unió reclamó la comparecencia urgente del Defensor en el Congreso para que dé explicaciones al tiempo que Artur Mas sacaba tajada política de ello al asegurar que el recurso sitúa al PSOE en el mismo nivel que el PP "en su obsesión contra Cataluña".

La interpretación que hace Esquerra va más allá, pues los republicanos consideran que si la tramitación del Estatuto en las Cortes fue el primer gran "recorte" del texto, ahora, éste, puede sufrir una segunda "afeitada". Lo dijo ayer el portavoz de ERC en el Congreso, Joan Puigcercós, quien también lamentó la "connivencia absoluta" de la judicatura, "la derecha ultramontana" y "sectores del PSOE" con esta iniciativa.

Con todo, los ecosocialistas de Iniciativa per Catalunya fueron los que llegaron más lejos al pedir la dimisión de Múgica. En opinión del vicepresidente de ICV, Jaume Bosch, el Defensor del Pueblo ha demostrado una "política sectaria y no está actuando con sentido institucional". Bosch atribuyó esta forma de actuar a los "sentimientos centralistas" de Múgica, que "le hacen mostrarse permanentemente en contra de todo lo que supone mejora del autogobierno de Euskadi o de Cataluña", recalcó.

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Sobre la firma

Miquel Noguer

Es director de la edición Cataluña de EL PAÍS, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona, ha trabajado en la redacción de Barcelona en Sociedad y Política, posición desde la que ha cubierto buena parte de los acontecimientos del proceso soberanista.

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