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Reportaje:

Fugas de información para hacerse de oro

Un estudio editado por la CNMV concluye que hay "anticipación" en las OPA de los últimos años

El mercado de valores se ha adelantado al anuncio de algunas de las mayores OPA de los últimos años. Las oscilaciones en los valores de Endesa, Befesa, Aceralia, Colonial o Recoletos, producidas antes de que se conocieran las ofertas en las que estaban implicadas, demuestra que hay inversores que se lucran gracias al uso de información privilegiada. Un estudio editado por la CNMV reconoce que hay "anticipación" en algunas de las OPA, y que se concentra especialmente en las dos sesiones previas al anuncio. Pero las irregularidades, aunque son fáciles de detectar, son difíciles de perseguir y casi imposibles de probar. La normativa se ha perfeccionado, pero la actuación de la CNMV tiene más un efecto preventivo que probatorio.

Thomas Schmidheiny es uno de los hombres más ricos del mundo. Pese a ello, cuando en una reunión del consejo de la suiza Xstrata oyó hablar de los planes de presentar una oferta pública de adquisición (OPA) sobre Asturiana de Zinc, no pudo resistir la tentación del dinero fácil. Decidió comprar acciones haciendo uso de esa información privilegiada y fue descubierto. Le costó la presidencia de la cementera Holcim y una multa, aunque logró evitar la cárcel. Un alto precio para una operación que le dio ganancias de 1,4 millones, una miseria al lado de su fortuna de 4.400 millones de euros.

Como Schmidheiny, decenas de inversores hacen uso de filtraciones en vísperas de operaciones que reportarán grandes ganancias. La información privilegiada es relativamente fácil de detectar, muy difícil de perseguir y casi imposible de probar.

Las irregularidades se concentran en las dos sesiones previas al anuncio de la oferta

Las dos ofertas sobre Endesa se han visto precedidas de alzas sospechosas

En España, las alarmas de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) saltan con relativa frecuencia ante movimientos excepcionales de las acciones. La Unidad de Vigilancia de Mercados (UVM) es la policía bursátil, que se pone manos a la obra cuando hay indicios de uso de información privilegiada.

Durante los últimos años, la subida de la cotización y la contratación de grandes volúmenes de acciones han precedido con frecuencia al anuncio o presentación de ofertas públicas de adquisición.

Un estudio recién editado por la CNMV llega a la conclusión de que hay "indicios de anticipación de la noticia" ante la presentación de ofertas públicas de adquisición. El estudio advierte de que las opiniones expresadas en él no deben ser atribuidas al organismo supervisor. Pero más que opiniones, lo que la monografía pone de manifiesto son hechos. Los "indicios de anticipación", en lo relativo a los precios, tienen incidencia sobre todo en ofertas distintas a las de exclusión y "se concentran en las dos sesiones anteriores a la suspensión" de cotización derivada del anuncio o presentación de la oferta, explica el informe elaborado por Elías López Blanco, subdirector de Estudios de la CNMV.

"El análisis de las sesiones previas a la suspensión basado en los volúmenes detecta", también, "niveles anormalmente elevados de negociación", explica López Blanco. Es decir, que con frecuencia la contratación se dispara anormalmente antes de que se anuncie una OPA, aunque no necesariamente eso altere los precios de una forma significativa.

Fuentes de la CNMV explican, en todo caso, que "indicios de anticipación" y uso de información privilegiada no necesariamente van de la mano, y que pueden darse algunas pautas previas a la presentación de ofertas que no tengan que ver con la comisión de esas infracciones.

El estudio de los casos concretos, sin embargo, deja poco lugar a dudas en abundantes ofertas de los últimos años. ¿Cómo se escapan los datos? Es difícil saberlo, pero hasta que llega el momento del anuncio o presentación de una OPA, la información se va esparciendo. Directivos, abogados, consejeros, asesores, autoridades...

Lo cierto es que la información llega al mercado antes en forma de subida de la cotización o aumento de la contratación que en forma de anuncio oficial. Las dos grandes OPA sobre Endesa no han sido una excepción. En la de Gas Natural, la cotización de Endesa, Gas Natural e Iberdrola se disparó antes de que hubiera un anuncio. El movimiento de aquel 5 de septiembre de 2005 dejaba poco lugar a dudas sobre la existencia de una filtración. Parecidas sospechas despertó la OPA de E.ON, hasta el punto de que tanto las autoridades alemanas como la española investigaron las rentables fugas de información producidas.

Los casos más escandalosos se dan, con frecuencia, en valores más pequeños. En España hay todo un arsenal de ofertas en las que las sospechas de uso de información privilegiada -o, si se prefiere, los indicios de anticipación- son evidentes.

Aceralia subió un 3,7% con el triple de la contratación habitual la víspera de la fusión con Usinor y Arbed. Befesa se revalorizó un 53% en las semanas previas a la OPA de Abengoa. La contratación de acciones de Recoletos fue casi 10 veces la media del último año en la víspera de la OPA liderada por sus directivos, una sesión en que la acción subió el 2,71%. Asturiana de Zinc, Carrefour, Parques Reunidos o Bodegas y Bebidas son algunas otras de las ofertas anticipadas por el mercado.

A veces, la información no es suficientemente buena. Es evidente que se filtró que iba a haber una OPA sobre Omsa, pero cuando Campofrío la presentó, la sorpresa fue que su precio era inferior al que habían descontado los inversores, con lo que la cotización se hundió. Algo parecido pasó con la OPA de exclusión de Carrefour en 2004. Casi todas esas sospechas han quedado sin sanción.

Quizá el caso más frustrante para los supervisores fue la sanción por uso de información privilegiada en las OPA de Endesa sobre Sevillana y Fecsa. La CNMV sancionó a un directivo de Fecsa y otro de Endesa y a dos hijos de cada uno por aprovechar la operación. Pero, curiosamente, el Ministerio de Economía anuló la multa al directivo de Endesa al considerar que "la ley del mercado de valores no contempla el supuesto de que se comenten el hecho o circunstancias de una OPA en el ámbito de la propia empresa, entre los más cercanos colaboradores o directivos, o en el ámbito reservado de la intimidad y confianza familiar, aunque posteriormente, como resultado imprevisible para el transmisor de información, alguien de su círculo más próximo pudiera hacer una utilización abusiva o desleal de ella, por lo cual sólo éste sería sancionable".

Lo peor es que luego la Audiencia Nacional anuló las sanciones de los hijos con el argumento, entre otros, de la inocencia del padre: "Si se afirma que la información la obtuvo el recurrente de su padre y, a su vez, se afirma que éste no vulneró la obligación de secreto, obviamente se produce una afirmación contradictoria e imposible" y se "rompe el nexo causal de la imputación", decían las sentencias exculpatorias.

La normativa sobre información privilegiada se ha perfeccionado y corregido para evitar que fuese un coladero, pero la dificultad probatoria sigue siendo un obstáculo difícilmente salvable.

La actuación de la CNMV a través de requerimientos, visitas, tomas de declaración o exigencias de listados y registros tiene un efecto más disuasorio y preventivo que eficaz a la hora de encontrar pruebas. Esa labor contribuye a dar la sensación de que el mercado está vigilado. A veces, como en el caso de Schmidheiny, se demuestra que lo está.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de septiembre de 2006