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El fiscal pide la absolución para la duquesa de Alba por la querella del SOC

El sindicato reclama una multa de 20.000 euros por injurias

La Fiscalía de Sevilla solicitó ayer la absolución de Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba, en el juicio de faltas que se celebró en el Juzgado de Instrucción número 8 de Sevilla. Durante la vista, el Sindicato de Obreros del Campo (SOC) pidió una multa de 20.000 euros para la aristócrata por un falta de injurias.

La duquesa llamó supuestamente "delincuentes", "locos" y "comunistas" a las personas que se manifestaron el 28 de febrero, Día de Andalucía, en las puertas del teatro de la Maestranza de Sevilla mientras ella recibía el título de Hija Predilecta de la comunidad. Su abogado también solicitó la absolución.

El Ministerio Público dijo que en este caso no cabían las injurias en la vía penal porque no se ha insultado "ni a la dignidad ni a la fama de las personas sino a una entidad jurídica". Y recomendó al SOC que ejercieran la vía civil si se han sentido ofendidos. El mismo argumento que usó Javier Saavedra, el letrado de Cayetana Fitz-James Stuart. "El derecho al honor es un derecho que se refiere a las personas físicas y no a las instituciones o entidades jurídicas", señaló.

Luis Ocaña, el representante legal del Sindicato de Obreros del Campo, argumentó que el sindicato es "tan titular de los derechos fundamentales ultrajados como cualquier persona física, ya que las personas insultadas eran militantes del SOC".

Diego Cañamero, el secretario general del sindicato, señaló al terminar la vista que algunas "frases duelen más que un palo". Y anunció que el dinero que exigen en el juicio es para dárselo a los jornaleros inmigrantes "que trabajan las tierras de la duquesa".

El representante sindical consideró "increíble y lamentable" que el fiscal pida la absolución. Y opinó: "Las medallas de Andalucía deberían recibirlas aquellos que se suben a un andamio o los que recogen espárragos de sol a sol".

Saavedra recordó que la aristócrata "no intentó nunca injuriar ni molestar a nadie" y, además, había pedido disculpas. "Ella es incapaz de proferir algún insulto".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de septiembre de 2006