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Paul McCartney y Heather Mills declaran una tregua en la guerra de su divorcio

Sus abogados, que intervinieron en el de los príncipes de Gales, les recomiendan silencio

Paul McCartney ha declarado una tregua en la guerra desatada en torno a su divorcio de Heather Mills, por respeto a la hija que tuvo la pareja en sus cuatro años de matrimonio, que terminó en mayo en ruptura. Según informan dos tabloides británicos, el Daily Mirror y el Daily Express, el ex beatle invitó este fin de semana a Mills a su casa de East Hampton, en Long Island, Nueva York, para tratar tranquilamente sobre su separación.

Heather, de 38 años, que se aloja en una mansión próxima al domicilio del músico, parecía contenta tras la reunión, según relataron a la prensa amigos de la ex modelo. Según el Daily Mirror, Macca -apelativo cariñoso de McCartney, de 64 años- desea un divorcio rápido para evitar seguir siendo centro de la atención de la prensa.

"Su prioridad será siempre la pequeña Bea. La ruptura del matrimonio ha sido difícil para él, y ¿quién sabe cómo está afectando a la pequeña?", comentó un amigo del músico. "Paul odia estar en el foco de los medios de comunicación por culpa de la ruptura. Aunque fue quien solicitó el divorcio, estaría dispuesto a un compromiso", agregó la fuente. Los abogados que se ocupan del divorcio han aconsejado a las dos partes que eviten cualquier filtración a la prensa, y un acuerdo final tendrá supuestamente una cláusula de confidencialidad que impedirá a McCartney y a Mills hablar en público de la ruptura.

McCartney está representado por Fiona Schackleton, que defendió en 1996 al príncipe Carlos de Inglaterra en su divorcio de Diana de Gales, mientras que el representante legal de Diana, Anthony Julius, defiende ahora a Heather Mills. En un documental que difundía anoche la cadena de televisión ITV y parte de cuyo contenido reveló ayer la prensa, un abogado de famosos llamado Mark Stephens argumenta que si no se llega a un acuerdo amistoso, McCartney podría tener que pagar hasta 150 millones de euros a su ex esposa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de septiembre de 2006