El triángulo xenófobo

Sabadell, Terrassa y Castellar del Vallès configuran un triángulo de ciudades en las que desde hace años se suceden episodios de violencia contra inmigrantes que han generado una sensación de impunidad entre la ciudadanía.

El último y más sonado de estos episodios ocurrió el pasado mes de abril, cuando dos neonazis fueron detenidos acusados de apalear brutalmente en Castellar al guineano fernadno Ujilguete y a dos policías locales.

Tras el arresto trascendió que uno de los detenidos, Abraham Fernández, de 22 años, acumulaba a sus espaldas 18 detenciones por delitos parecidos y contra la propiedad, pero nunca había llegado a pisar la cárcel, ni siquiera de manera preventiva. El otro arrestado, Antonio Sánchez, también de 22 años, tenía siete antecedentes por hechos similares.

El juez de guardia de Sabadell los dejó en libertad con cargos y sin fianza. Después trascendió que días antes de la agresión de Fernando Ujilguete, los arrestados habían apaleado días antes a un punk. Esa agresión fue la gota que colmó el vaso, al punto de que la alcaldesa de Castellar del Vallès, Montserrat Gatell, primero, y la propia consejera de Interior, Montserrat Tura, después, reclamaron a los jueces mayor rigor en la aplicación de la ley.

Las agresiones racistas en Castellar se iniciaron en la fiesta mayor de 2003, cuando ya fue arrestado Abraham Fernández como instigador de agresiones xenófobas. Entonces, un centenar de neonazis boicotearon un concierto lanzando piedras y botes de humo contra el escenario. Los hechos provocaron el rechazo unánime de la población, al punto de llegarse a constituir incluso la Plataforma Ciudadana Castellar contra el Fascismo.

Pero la actuación de los agresores racistas de Castellar no se limitó a ese municipio. A finales del pasado mes, un turista francés de 26 años, recibió una paliza por parte de dos jóvenes procedentes de ese municipio del Vallès. Fueron detenidos y, en esta ocasión, sí, el juzgado de guardia de Figueres acordó su encarcelación por un delito de intento de homicidio, lesiones y omisión del deber de socorro. Uno de esos dos arrestados que acabaron en la cárcel era Iván J., con numerosos antecentes por hechos similares.

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En mayo de 2003, otro juez de Terrassa dejó libres con cargos a 11 acusados de apuñalar a un magrebí. Esa agresión se produjo después de los graves incidentes ocurridos en el barrio de Ca n'Anglada, cuando se concentró un grupo de skins para vengar las consecuencias de las agresiones ocurridas unos días antes en una pelea entre españoles y magrebíes.

También en la ciudad de Sabadell se han producido en los últimos meses diversos episodios de violencia skin con un guión muy parecido: detenciones policiales al cabo de días y posterior libertad para los arrestados por orden judicial.

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