Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:POESÍA

Travesía interior

Con un medido y certero prólogo de Jesús Ferrer Solá, se publica la práctica totalidad de la poesía de la aragonesa Ana María Navales. Una obra unitaria desarrollada, al margen de corrientes, a lo largo de las últimas tres décadas.

Aunque contábamos con una antología de la obra de Ana María Navales, aparecida hace siete años (Mar de fondo, 1998), no es menos cierto que con posterioridad su poesía ha ido creciendo y reforzando su ya conocida identidad claramente diferenciada respecto a las corrientes y estéticas colectivas. Desde entonces, tres nuevos poemarios, Escrito en el silencio (1999), Contra las palabras (2000) y Lo que la vida oculta (2004) han mostrado la madurez de una opción que se ha movido entre lo visionario y la indagación metafísica, entre la experiencia de lo vivido y memorizado y la reflexión metapoética. En el fondo, su poesía es la búsqueda de un espacio para existir en el que se niegue una realidad cuya vertiente más dolorosa no es, con serlo, la injusticia, sino la fragilidad de la vida frente al paso del tiempo, la angustia existencial. Así, la obra de Navales es una depuración de la experiencia y de la memoria a la que da un sentido que pretende inefable: ya se refiera a la infancia ("A veces los olores de esa niña / que fui, pegada a los libros, / se instalan en los pliegues del sueño"), ya parta de un paseo por la ciudad en el que la ciudad no existe o sólo como telón de fondo de la fantasía, aluda al amor carnal cruzado por la amenaza de la edad y sus servidumbres, a la naturaleza como salvación, al mito como refugio o a la soledad.

TRAVESÍA EN EL VIENTO (POESÍA 1978-2005)

Ana María Navales

Prólogo de Jesús Ferrer Solá

Calambur. Madrid, 2006

263 páginas. 20 euros

Todos esos factores, tamiza

dos por una mirada sutilmente pesimista ("Días de oscuridad / y de mentira / en el viento / que azota las alas / de la memoria"), están presentes en todos sus libros. Libros que, por otro lado, muestran un mundo unitario y evidencian que la poesía de Navales ha evolucionado por ahondamiento, evitando la dispersión. Si sus ocho entregas (desde su primer poemario, de 1978, hasta el más reciente, de 2004) pueden ser consideradas, por su estructura, como libros-poema, este volumen muestra, al ofrecernos una visión de conjunto, tal grado de homogeneidad, de perseverancia en los temas y en las obsesiones que no es difícil leerlo como si se tratara de un solo (aunque denso) poemario. En él, la voz de Navales evoluciona desde el énfasis que concede a la luz o al fuego como metáforas iniciáticas de vida, de amor, de sexo, hacia el suave oscurecimiento derivado del escepticismo que dan la experiencia y la edad. Así, sus poemas más recientes ofrecen una muestra de imágenes que evidencian un creciente trasfondo de oscuridad: "alas sombrías", "pájaros ciegos", "humo de amargura", "amanecer que no llega".

Travesía en el viento es, en definitiva, una muestra más de que la poesía de calidad no siempre circula por los senderos más conocidos y divulgados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de agosto de 2006

Más información

  • Ana María Navales