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Reportaje:CINE

La tragedia de las 13 rosas, al cine

Emilio Martínez-Lázaro recupera la historia de las jóvenes asesinadas por Franco en Madrid en agosto de 1939

Un mes después de acabar la Guerra Civil, los militares detuvieron a 13 jóvenes en Madrid por sus ideas políticas. Las trasladaron a la cárcel de Ventas y el 5 de agosto de 1939 las fusilaron. Se las acusó, sin que tuvieran ninguna responsabilidad, de colaborar en el atentado de un coronel.

"No me propongo objetivos con mayúsculas como recuperar la memoria histórica; eso se lo dejo a los historiadores", afirmaba ayer el director Emilio Martínez-Lázaro en la presentación del rodaje de Las 13 rosas. La película, que se estrenará a principios de 2007, se basa en la historia real de estas chicas que sufrieron la brutal represión franquista. Pilar López de Ayala, Verónica Sánchez, Marta Etura, Nadia de Santiago y Gabriella Pession son las protagonistas. "Sólo nos centramos en la vida de ellas cinco, y ya son demasiadas", aseguraba Martínez-Lázaro.

El libro de Carlos Fonseca Trece rosas rojas es la fuente en la que se inspira el filme, según el director madrileño, porque "recopila muy bien los testimonios de las muchachas". Además, se han hecho entrevistas a testigos y familiares de las víctimas para que aportaran más datos de ellas, pero sin copiar los detalles de sus vidas íntimas. En todos los personajes hay un alto componente de ficción. Sólo el papel de Pilar López de Ayala se ajusta fielmente a la realidad, una joven católica cuyo delito fue ayudar a un amigo de su marido afiliado al partido comunista.

Tres partes

La narración se divide en tres partes: la entrada de las tropas de Franco, las detenciones de las 13 muchachas y sus últimas horas en la cárcel.

Martínez-Lázaro reconocía que la mayor dificultad ha sido encontrar el tono de la película, porque no quería contar la historia de unas chicas que "den pena", sino presentarlas como "heroínas". Su idea es evitar que este suceso parezca "un accidente desgraciado".

"Hay cierto miedo de acercarse a estos temas porque se pueden herir las susceptibilidades de quienes nos hirieron sin piedad durante 40 años", explicaba el director. La semana pasada, el Gobierno presentó un proyecto de ley para rehabilitar la memoria de las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo. "Nosotros no somos oportunistas, sino el Gobierno, por hacer coincidir su proyecto con la presentación de la película", ironizaba Martínez-Lázaro.

El rodaje durará hasta noviembre, y el presupuesto es de nueve millones. El productor Pedro Costa cree que se dan todos los ingredientes para que la película sea un éxito. "Es una historia interesante, hay un gran director y muy buenos actores". En el reparto se encuentran otros jóvenes actores como Fran Perea, un militante de izquierdas al que arrestan y para salvarse delata a sus compañeros. "No queremos magnificar nada, ni hacer épica; sólo podemos interpretar, porque nosotros no vivimos la guerra", señalaba Perea. Verónica Sánchez reconocía estar "muy contenta por representar a una joven llena de valor que pertenecía a las Juventudes Socialistas".

Uno de los principales problemas, según el director de Las 13 rosas, es localizar exteriores para reconstruir fielmente el Madrid de 1939, una ciudad destruida por los bombardeos. "En Roma se podría rodar sin problemas una película ambientada en 1945, pero en Madrid no queda nada en pie". En cuanto a los habitantes de esa época, la intención de Martínez-Lázaro es "reflejar el ambiente de pesadilla y la necesidad de delatar para sobrevivir". Pasaron.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de agosto de 2006