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Generalitat y Gobierno siguen sin resolver su disputa sobre la ley antitabaco y esperan una decisión judicial

La disputa entre el Ministerio de Sanidad y la consejería que dirige Rafael Blasco sobre la legalidad del decreto valenciano que desarrolla la ley antitabaco sigue abierta. No ha habido ningún contacto entre las dos administraciones, por lo que para saber la resolución del conflicto habrá que esperar al desenlace del recurso contencioso-administrativo que presentó el ministerio a finales de junio.

El problema deriva de que, para el ministerio, la Generalitat ha esquivado la ley antitabaco por no respetar la separación física entre los espacios de fumadores y no fumadores en bares y restaurantes. La Consejería de Sanidad permite a los hosteleros utilizar cortinas de aire, extractores, purificadores o "cualquier otro elemento que garantice que el espacio destinado a no fumadores quede libre de humos". Pero la normativa habla explícitamente de "separación física" de dependencias que deben estar "completamente compartimentadas", por lo que el ministerio considera que no se respeta. No sólo eso, sino que entiende que estas medidas suponen una merma en la protección de la salud de los valencianos, ya que los extractores podrían eliminar los malos olores del tabaco pero no evitan que los vapores tóxicos y cancerígenos del humo del tabaco lleguen a los no fumadores, como reconoce la propia Organización Mundial de la Salud.

Ayer, la Confederación Empresarial de Hostelería y Turismo (Conhostur) y la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (Avacu) salieron en defensa de los sistemas de tratamientos de aire para crear zonas de fumadores. "Han acreditado su eficacia" para cumplir con la ley, indicaron. Estas entidades sostienen que los procesos de purificación mecánica, purificación electrostática e ionización ambiental "garantizan la eliminación de más del 90%" de las "partículas tóxicas y sustancias volátiles" generadas por el tabaco.

La opinión es muy distinta para el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo. Su responsable , Rodrigo Córdoba, no sólo sostiene que la normativa valenciana no se ajusta a lo que establece la ley, sino que la tecnología de la que hablan los hosteleros no existe. "Se pueden eliminar parte de las partículas del tabaco e incluso bacterias, pero no los gases tóxicos y cancerígenos del tabaco", indicó a este diario al conocer el texto valenciano. Además, aludió a los informes elaborados por la Asociación Americana de Ingenieros de Calefacción, Refrigeración y Aire Acondicionado, que insisten en la falta de eficacia de equipos de desionización o sistemas de aire.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de agosto de 2006