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Alierta reorganiza la dirección de Telefónica y deja fuera a Luis Lada

Linares queda confirmado como 'número dos', Viana-Baptista será responsable en España

Telefónica anunció ayer la segunda reorganización de su organigrama en siete meses, que confirma a Julio Linares como segundo de la compañía que preside César Alierta y deja a Luis Lada, hasta ahora presidente de Telefónica España, sin funciones ejecutivas. La multinacional ha aprovechado la exclusión de cotización de Telefónica Móviles, que se producirá mañana, para aligerar su estructura e integrar los negocios. La operadora se ha organizado geográficamente: Viana-Baptista será responsable en España, Erskine en O2 Europa y Álvarez Pallete en Latinoamérica.

César Alierta dio ayer un paso más en el diseño de la "nueva Telefónica" que surge tras la integración en su estructura de Terra y Telefónica Móviles -que dejará mañana de existir en el parqué como filial independiente- y la venta de TPI Páginas Amarillas a la británica Yell.

La compañía anunció su nuevo "modelo de gestión regional e integrada", que contempla la creación de tres unidades de negocio con rango de direcciones generales, que tendrán responsabilidad sobre el negocio, tanto de fijo como de móviles, en cada área.

Antonio Viana-Baptista, hasta ahora presidente de Telefónica Móviles, es el nuevo director general de Telefónica España. De él dependerán los consejeros delegados de Telefónica de España, Guillermo Ansaldo, y de Telefónica Móviles España, Belén Amatriaín.

El hasta ahora presidente de Telefónica Internacional, José María Álvarez Pallete, se ocupará de la dirección general de Telefónica Latinoamérica, mientras Peter Erskine ha sido nombrado director general de Telefónica O2 Europa, con responsabilidad sobre el negocio de la compañía de móviles británica recientemente adquirida, Reino Unido, Alemania e Irlanda. La checa Cesky Telecom se ha incorporado recientemente a este grupo.

Comité ejecutivo

Los tres nuevos directores generales, junto con Santiago Fernández Valbuena, que se mantiene al frente de la dirección general de Finanzas y Desarrollo Corporativo, estarán coordinados por Julio Linares, "número dos" del grupo. El pasado diciembre, Linares fue nombrado director general de Coordinación, Desarrollo de Negocio y Sinergias, con la misión de "asegurar el funcionamiento integrado de Telefónica como una única compañía". Los cinco directores generales integran el nuevo comité ejecutivo de la compañía.

El gran perdedor del último movimiento de Alierta es Luis Lada (Durón, Asturias, 1951), que pierde todas sus funciones ejecutivas para desempeñar labores de "asesoramiento estratégico" al presidente y al comité ejecutivo. Según fuentes del mercado, el hasta ahora presidente de Telefónica España, que en su día también presidiera la división de Móviles, no responde al perfil que Alierta busca para afrontar la nueva etapa de la compañía.

Lada, ingeniero de Telecomunicaciones y empleado de Telefónica desde 1973, responde al prototipo de directivo que ha imperado en la compañía durante décadas y que la dirección considera imprescindible renovar. Fuentes del mercado apuntan que la pérdida de 12.000 millones que supusieron las compras de las licencias de UMTS de Alemania, Inglaterra, Italia, Suiza y Austria, cuando Lada presidía Móviles, ha sido un baldón en su carrera.

Pero, en esta nueva etapa, Alierta ya no quiere técnicos en lo más alto del organigrama, sino directivos que se manejen con soltura en los mercados financieros y que se comuniquen en el idioma que más gusta a los inversores internacionales: el de la creación de valor.

Por el contrario, el portugués Viana-Baptista se dibuja como una de las grandes promesas de Telefónica. El nuevo director general de Telefónica España es economista, estudió un MBA en el INSEAD, la prestigiosa escuela de negocios de Fontainebleau (Francia), y acumuló experiencia en la consultora McKinsey. "Hay que meter savia nueva con más agresividad", señalan fuentes de la propia Telefónica.

La emergencia de Viana-Baptista será más evidente cuando, como sostienen fuentes del mercado, Linares culmine la tarea que Alierta le ha encomendado, puesto que todo apunta a que su papel será transitorio.

Esta reestructuración incluye la creación de la secretaría general técnica de Presidencia y el nombramiento al frente de la misma de Luis Abril. En dependencia directa de Alierta, Abril se ocupará de las áreas de Comunicación Corporativa, así como de las Relaciones Institucionales, que abarca también la Fundación Telefónica.

También directamente bajo la presidencia de la compañía se sitúan la secretaría general jurídica y del Consejo, con Ramiro Sánchez de Lerín al frente, y la dirección general de Auditoría Interna, bajo la batuta de Calixto Ríos.

Telefónica subió en Bolsa un 0,08% ayer, hasta colocarse en 13,13 euros. Telefónica Móviles presentó sus últimas cuentas como sociedad individual. La compañía, que dejará de cotizar mañana, ganó en el primer semestre 1.046,2 millones, un 12,8%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de julio de 2006