Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

El tribunal catalán no inhabilita a Joan Laporta

El presidente del Barcelona podrá presentarse a la reelección pese a haber incumplido los estatutos del club

El Tribunal Catalán del Deporte (TCE) despejó ayer una de las principales incógnitas que contribuían a aumentar el embrollo de las elecciones a la presidencia del FC Barcelona. El TCE, formado por ocho personas y presidido por Josep Domingo Valls, no admitió a trámite la denuncia de cuatro socios del Barça que pedían la inhabilitación del presidente del club, Joan Laporta, y de su junta directiva por no haber convocado elecciones dentro del plazo que le exigían los estatutos; es decir, en junio de 2006.

El TCE, tras una reunión que duró tres horas, acordó no admitir a trámite las denuncias. Argumenta que el club ha procedido a cumplir la sentencia de un juzgado de Barcelona, que se ha anunciado la interposición de un recurso contra ésta y que se atiene a principios de independencia e intervención mínima. Josep Domingo, presidente del TCE, también explicó: "Hemos entendido por unanimidad que no ha existido una infracción grave". Agregó que los socios en cuestión pueden ahora presentar recurso, bien ante el mismo tribunal o bien por la vía de la justicia ordinaria. "Estamos satisfechos y contentos porque se ha hecho justicia. Siempre hemos pensado que nuestra actuación en todo este asunto ha sido ajustada a derecho y de buena fe, y el tribunal lo ha reconocido", comentó el vicepresidente del Barcelona Ferran Soriano tras conocer la decisión del TCE.

La posibilidad de que Laporta fuera inhabilitado surgió de los comentarios de algunos miembros del TCE cuando se archivó la anterior denuncia presentada contra Laporta por el socio Francesc Gastó. Además de constatar en su resolución que se había producido un incumplimiento estatutario manifiesto, fuentes del TCE afirmaron entonces que ello podía constituir una falta grave que podía comportar inhabilitación a partir de un año y hasta a perpetuidad. "No nos hemos echado atrás", argumentó ayer tras archivar las denuncias Josep Domingo. "Tenemos facultades sancionadoras, pero nunca hemos inhabilitado a ningún presidente, ni de federación ni de club. Simplemente, por una cuestión de sentido común hemos decidido que no debíamos sancionar. Las cosas tienen que ser compensadas y sancionar hubiera ido más allá del sentido común".

La pasada semana una sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 30 de Barcelona ordenó a la directiva de Laporta convocar elecciones de forma inmediata, tras considerar que su mandato había finalizado a todos los efectos con fecha de 30 de junio de 2006. El presidente del Barcelona y su equipo directivo dimitirán hoy y el club quedará en manos de una comisión gestora que será la encargada de convocar las elecciones, que probablemente se celebrarán el 9 o 10 septiembre. Por el momento, únicamente Laporta ha hecho pública su intención de presentarse.

Algunos candidatos a la presidencia en las elecciones celebradas en 2003, se felicitaron por la decisión adoptada por el TCE. Josep Maria Minguella indicó: "Respeto la decisión y me alegro porque una inhabilitación hubiera supuesto una mancha para el club. El caso debería servir a la directiva para que cumpla los estatutos, para que sea democrática y para que dé explicaciones a los socios. La sentencia demuestra que tampoco es verdad que hubiera una conspiración contra la directiva como se había dicho". Minguella, Jordi Majó y Jordi Medina están a la espera de que la comisión gestora del Barcelona establezca la fecha de los comicios para decidir si se presentan. El pasado lunes, el ex vicepresidente del club azulgrana Sandro Rosell descartó la posibilidad de entrar en la contienda electoral.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de julio de 2006