La mayor tragedia de metro en España

La Generalitat liquidó deudas propias con fondos estatales para Ferrocarrils

El pacto con el Gobierno para sanear FGV provocó el efecto inverso

La Generalitat pactó en 1999 un denominado contrato programa con el Estado para compartir hasta 2001 los costes de explotación de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) que no cubriera la venta de billetes y sanear la situación financiera de la empresa de transporte público, deficitaria por definición. El acuerdo establecía que FGV no asumiría deudas para ampliar su red ferroviaria. Desde entonces, la deuda de la Generalitat con FGV ha crecido exponencialmente, lo mismo que la deuda de la propia empresa.

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El acuerdo firmado por Rodrigo Rato, vicepresidente del Gobierno, y Eduardo Zaplana, presidente de la Generalitat en diciembre de 1999, establecía que el Estado aportaría 315 millones de euros hasta 2001, 100 para cubrir las pérdidas de explotación de FGV y 215 para nuevas infraestructuras del metro de Valencia. FGV evitaría asumir deuda propia para ampliar la red ferroviaria porque esas inversiones correrían a cargo de la Generalitat, a través de la consejería responsable de Transportes.

Los comentarios del Síndic de Comptes en los informes de fiscalización que corresponden a los ejercicios en que estuvo vigente el acuerdo entre el Estado y la Generalitat revelan que de la primera aportación prevista por el Estado, 30 millones de euros, para regularizar las cuentas de FGV entre 1995 y 1997, llegaron a la Generalitat 27,5 millones, pero a Ferrocarrils, sólo 20.

El Estado transfirió otros 16,5 millones de euros a la Generalitat valenciana en concepto de subvenciones de explotación y de capital para FGV correspondientes al año 1999. "Este dinero fue cobrado por la Generalitat Valenciana en el ejercicio 2000 mediante compensación de deudas con la Administración General del Estado", explica el Síndic a partir del paralelo informe de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE). La Generalitat aprovechó la transferencia a FGV para cancelar otras deudas de la Administración autonómica.

La situación se repite cada año. El informe del Síndic sobre la gestión de FGV en 2003 cita de nuevo a la IGAE para recordar que el saneamiento de Ferrocarrils "se ha visto dificultado por el hecho de que la Generalitat no entregue a Ferrocarrils aportaciones recibidas por el Estado", en esta ocasión por 23,8 millones de euros. "La IGAE", sigue el Síndic, "insta a que la Generalitat abone esos importes a FGV con la mayor brevedad posible o los reintegre a la Administración General del Estado".

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En paralelo, FGV recibió en 2001 un total de 110 millones de euros del Banco Europeo de Inversiones para financiar las obras de la línea 5 del metro. También se endeudó para pagar obras del Tram de Alicante.

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