Exteriores negocia con Malta que acoja a los 51 inmigrantes rescatados por un pesquero español

El Ministerio de Exteriores, a través de su Embajada en Malta, negocia con las autoridades de ese país mediterráneo el desembarco en el puerto de La Valleta de los 51 inmigrantes indocumentados rescatados el viernes pasado por el pesquero español Francisco Catalina. La negociación invoca "la base jurídica de dos convenios de organización marítima" de 1986 ratificados por ambos países.

Estos convenios, explicó a Efe un portavoz de Exteriores, contienen una serie de enmiendas que entraron en vigor el pasado 1 de julio, que recogen la obligación de los buques a prestar asistencia a las personas, independientemente de su nacionalidad y de su estatus. Y la obligación de los Estados de cooperar con los responsables de buques que prestan asistencia, "facilitándoles su entrega en un lugar seguro".

Según este portavoz de Exteriores, existe un precedente de un barco de recreo holandés que asistió hace unos meses, en las costas de Turquía, a 22 personas que viajaban en un cayuco. Tras una intervención de la Organización Marítima Internacional y de ACNUR, fueron desembarcados en dicho país.

Un helicóptero maltés llevó a las 15.30 de ayer víveres y agua al Francisco Catalina, en el que permanecen desde el viernes los 51 inmigrantes subsaharianos, que fueron rescatados a 100 millas de Malta. José Durá, armador y patrón del Francisco Catalina, fondeado a 16 millas de la isla de Malta, explicó que este avituallamiento cubriría las necesidades de las personas a bordo durante uno o dos días "como máximo".

En condiciones normales, el pesquero lleva consigo alimentos y agua para alrededor de tres días, explicó Durá, quien añadió que el combustible no representa ningún problema, pues tienen más que suficiente. Además de los inmigrantes rescatados -42 hombres, ocho mujeres, dos de ellas embarazadas, y un bebé de 24 meses-, viaja en el barco con base en Carboneras (Almería) una tripulación de 11 marineros, parte de los cuales proceden de Santa Pola (Alicante) y de Muxía (Galicia), según informó la cadena SER el sábado.

En buen estado

Los tripulantes y los inmigrantes se encuentran en buen estado, según el patrón de la embarcación, quien añadió que el buque estaba faenando en plena campaña de la gamba cuando ocurrieron los hechos, y ahora se ha visto obligado a interrumpir su actividad.

El patrón está a la espera de los resultados que obtenga el Ministerio de Exteriores de sus conversaciones con las autoridades de Malta, país mediterráneo miembro de la Unión Europea desde 2004.

Cuando el Francisco Catalina, de 26 metros de eslora, avistó la embarcación con los 51 inmigrantes, la situación de éstos era extrema, y le prestó auxilio inmediato, explicó Pedro Hernández, directivo de la asociación de armadores de Carbopesca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 16 de julio de 2006.

Archivado En:

Te puede interesar

iAhorro

Lo más visto en...

Top 50