Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La rocambolesca trayectoria de Juancho

Desde que en su segunda carrera en la F-1, en 2001, en Brasil, se atrevió a adelantar a Michael Schumacher en una maniobra arriesgada, la trayectoria de Juan Pablo Montoya se ha dibujado entre derroches de talento y rocambolescos percances.

Las calamidades se le han acumulado a Juancho, de 30 años, desde que debutó en el Mundial, aunque ha sido en los dos últimos cursos, en los que se ha sentado al volante de un McLaren Mercedes, cuando sus peripecias han cobrado más relevancia por las expectativas creadas a su alrededor.

La pasada temporada, su primera en la escudería de las flechas plateadas, Montoya combinó triunfos como los que logró en Silverstone y Monza con accidentes más bien estúpidos. Uno de los más llamativos lo protagonizó en el circuito belga de Spa Francorchamps cuando, circulando en la segunda posición, detrás de su compañero, Kimi Raikkonen, su MP4-20 se fue al garete tras un lance con el brasileño Antonio Pizzonia. Otro de los más sonados ocurrió durante el Gran Premio de Turquía, cuando, al tratar de adelantar a Thiago Monteiro, que rodaba ya con una vuelta perdida, sufrió una colisión y volvió a perder la segunda plaza. Además, Montoya se perdió dos carreras en 2005 a causa de una lesión en un brazo que, según su versión, se hizo jugando al tenis.

Pero ya en su etapa en Williams, antes de recalar en McLaren, Montoya sacó a la luz sus excentricidades. En 2003, tras vencer en Mónaco y Hockenheim y lograr ocho podios, lidiaba por el título con Schumacher, quien, a falta de tres pruebas para el cierre, le aventajaba por un punto. Al llegar a la cita de Estados Unidos, Montoya se deshizo de Rubens Barrichello, entonces compañero de Schumi en Ferrari, y, tras ser penalizado, perdió toda posibilidad de ser el campeón.

"Gané carreras en la F-1 y hasta que otro colombiano vuelva a lograr las cosas que logré van a pasar muchos años", resumió Montoya, que pasará los próximos meses en Miami junto a su esposa, Connie, que espera su segundo hijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de julio de 2006