Un hombre mata a una mujer tras engañarla con una oferta laboral

El asesino ocultó el cadáver en el sótano de un edificio desocupado

María del Mar Becerra iba a cobrar 300 euros por cuidar unas horas el pasado sábado a un niño de nueve años, hijo de un guardia civil. Pero el supuesto agente resultó ser Francisco Prieto, un fontanero de 43 años que le tendió una trampa y acabó con su vida en el municipio coruñés de Cedeira. La Guardia Civil detuvo ayer al asesino, vecino de Narón, casado y con un hijo, que confesó los hechos.

El cadáver de María del Mar Becerra Muiños, de 28 años, fue hallado horas más tarde en el sótano de un edificio desocupado, muy cerca de donde se había citado con su supuesto empleador.

La exagerada cantidad que le ofreció el falso guardia civil levantó sospechas de la chica, natural del municipio de Valdoviño, limítrofe con Cedeira, aunque finalmente decidió aceptar el encargo. Francisco Prieto se presentó por teléfono como un agente del instituto armado cuya mujer convalecía de un accidente. Esa noche debía prestar un inexistente servicio de madrugada, por lo que citó a la joven en una calle del centro de Cedeira. Allí la llevó en coche su novio pasada la una de la madrugada del domingo. Diez minutos más tarde, su teléfono dejó de estar operativo, y comenzaron tres angustiosos días de búsqueda que culminaron ayer.

La Guardia Civil dio con el asesino tras rastrear las últimas llamadas recibidas por la víctima, con la que contactó a través de un anuncio en la prensa donde ofrecía sus servicios como canguro. Se trata de un fontanero que trabaja en el mismo edificio en el que se encontró el cadáver. Considerado por sus compañeros como "una persona normal", Francisco Prieto tenía acceso a las llaves de la vivienda. El cuerpo fue hallado tras la confesión del asesino. Estaba escondido en una alcantarilla del segundo piso del garaje. El edificio ya había sido inspeccionado sin éxito por los investigadores.

Fuerte golpe en la cabeza

El titular del Juzgado de Ortigueira ordenó el levantamiento del cadáver. Está previsto que hoy se le practique la autopsia para determinar con exactitud la causa de la muerte, aunque fuentes próximas a la investigación revelaron que la víctima presentaba un fuerte golpe en la cabeza, y no descartaron que hubiese sido objeto de abusos sexuales. El autor del crimen pasará hoy a disposición judicial. El juez de Ortigueira ha decretado el secreto sumarial.

Mar vivía con su madre y cinco hermanos en Atios, en Valdoviño. De familia humilde, se ganaba la vida como camarera en locales de la zona, aunque su última ocupación había sido en un geriátrico, que decidió abandonar para aceptar las reiteradas ofertas del falso guardia civil. Francisco Prieto llegó a ofrecerle 1.000 euros por cuidar de un niño durante el resto del mes.

La Guardia Civil está investigando ofertas similares recibidas por mujeres de la zona de Cedeira por cuidar niños. A una conocida de la víctima le llegaron a ofrecer 2.000 euros mensuales. Aunque no existen denuncias y ninguna canguro llegó a aceptar estas propuestas, fuentes de la investigación creen que el responsable de las llamadas pudo haber sido el asesino de María del Mar.

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