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Reportaje:Alemania 2006

"Francia te hace jugar mal"

Luis Fernández, técnico francés, alaba el nivel de Zidane, la solidez de Makelele y la defensa y el juego por las bandas del equipo de Doménech

Insiste en que nunca fue un prodigio físico, sino un jugador inteligente. Luis Fernández ejerció de guardaespaldas de Michel Platini en el Mundial de México 1986, donde transformó en gol el lanzamiento decisivo de la tanda de penaltis que eliminó a Brasil y clasificó a Francia para la semifinal contra Alemania. 20 años después, el que fuera entrenador del Athletic y del Espanyol sigue el Mundial como comentarista de una cadena de televisión francesa. Convencido, sostiene que el desprecio de los españoles es lo que ha hecho grande a Francia. Luis Fernández señala las claves del juego galo.

- Zidane, mejor que nunca. "Nunca había jugado con los bleus al nivel que lo ha hecho en este Mundial. Puede que sólo contra España, en Brujas, en la Eurocopa de 2000, Zizou haya alcanzado el nivel mostrado este año en Hannover contra España y, especialmente, contra Brasil. Estuvo sensacional. Frente a los españoles salió super motivado por el desprecio que le hizo algún periódico. Contra Brasil jugó aún mejor, muy suelto, y pasó por encima de sus rivales, dando una lección. Pero lo tuvo fácil. Jamás vi un Brasil tan pobre. Es el líder que marca diferencias y que todo equipo necesita".

- El mejor, Makelele. "Es el jugador que le está dando estabilidad al equipo. Como siempre, no luce mucho para los aficionados, pero es terriblemente efectivo para el equipo. La columna vertebral pasa por él. Detrás, Thuram y Gallas, que están haciendo un Mundial inmenso, delante Zizou y Henry. Y en medio, Makelele, que sabe cuidar el balón y siempre está en su sitio, sin regalar un esfuerzo. De mí decían que era un gran trabajador, pero es mentira, no corría tanto. Sólo estaba donde tenía que estar. Makelele siempre está y eso es básico para el juego de los gallos".

- El cambio de sistema de Doménech. "Empezó con un 4-4-2 y hasta que no pasó a un 4-2-3-1 Francia no funcionó. Además, Gallas, el jugador del Chelsea, jugó de lateral con Doménech prácticamente hasta un día antes de empezar el Mundial. También Vieira ha pasado de la banda al centro, para formar pareja con Makelele. Era una barbaridad tenerle pegado a la línea, porque es un tío al que, por sus facultades físicas, debes darle campo. A mucha gente le ha sorprendido que en este Mundial esté llegando más al área, pero si le das libertad, tiene cualidades para hacerlo".

- Ni muy físicos, ni muy técnicos. "Francia no es una selección muy física; tampoco un equipo de una técnica excelente, pero tiene algo excelente: no te deja jugar. Le amarga el partido al rival porque trabaja mucho y, sobre todo, porque juega con orden e inteligencia. Están bien colocados, así que no se cansan mucho mientras el rival se desfonda. Francia no sabe llevar el ritmo del partido, o mejor, no puede, porque no está capacitada. Entonces, hace justo lo que sabe hacer: impedir que el rival juegue cómodo aprovechando al máximo sus limitaciones. Francia te hace jugar mal. Su disposición táctica, finalmente, es digna de reseñar. Ha costado encontrar el dibujo, pero lo han conseguido. Se nota que ellos juegan cómodos y los rivales no".

- Equilibrio en las dos bandas. "Otra de las virtudes del equipo francés es que Doménech ha logrado compensar las bandas. Es decir, tan solvente es defendiendo como atacando, ya sea por la izquierda o por la derecha. Ha buscado asociaciones: Abigail y Malouda por la izquierda y Sagnol y Ribéry por la derecha. Los dos puntas trabajan mucho, así que ayudan mucho al centro del campo. Al tener velocidad pueden acompañar bien a Henry. El hecho de que esté equilibrado un equipo por los lados es importante, así no se cae hacia una banda y da más problemas al rival".

- España les despertó. "Hasta el partido contra España, Francia era un equipo muy tocado anímicamente. Se quiera o no, la situación por la que atraviesa la Juve estaba afectando a Vieira, Thuram y Trezeguet; Henry venía de perder la final del campeonato de Europa con el Arsenal... Además, era el último Mundial para otros muchos jugadores. Hasta que aparecieron los españoles. Hicieron mal en despreciarles, porque los campeones son gente orgullosa y este equipo es un grupo de excelentes campeones. España despertó a Francia con su desprecio y le permitió ganar confianza. Cuando un equipo cree en sí mismo, normalmente juega por encima de cualquier adversidad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de julio de 2006