Valencia y su puerto

La organización portuaria europea decide priorizar la sostenibilidad de los puertos

La ampliación de Valencia contempla impactos medioambientales severos en su entorno

La conferencia anual de la Organización Europea de Puertos (ESPO) celebrada hace unos días en Estocolmo ha fijado cinco prioridades para la política portuaria en Europa. Entre ellas, el presidente de la organización, el italiano Giuliano Gallanti, destacó la necesidad de asegurar el desarrollo sostenible de los puertos. Mientras tanto, la próxima ampliación del puerto de Valencia tendrá, según reconoce su propia declaración de impacto ambiental, "impactos severos" sobre la playa de La Malva-rosa, en la que provocará un basculamiento que alterará su línea de arena.

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Para cumplir este objetivo, Gallanti propuso realizar una encuesta sobre el impacto de la legislación medioambiental europea sobre el desarrollo de proyectos portuarios. La organización, de la que forma parte el puerto de Valencia, plantea esta exigencia en un momento en que la Autoridad Portuaria impulsa una ampliación que tendrá repercusiones medioambientales severas, como consta en la propia declaración de impacto, sobre la playa de La Malva-rosa y que, según previene el estudio de la especialista en geomorfología litoral Eulàlia Sanjaume, afectará al Saler. También el Plan de Acción Litoral elaborado por la Consejería de Territorio y Medio Ambiente detecta una afección en L'Albufera. Además, Gallanti ha reclamado una revisión de las redes transeuropeas, de la que Valencia está excluida, con el objetivo de reducir el impacto del tráfico rodado en los puertos (2,1 millones de camiones transitando al año por el entorno del puerto valenciano).

El presidente de ESPO propuso asimismo elaborar un estudio sobre la contribución real de los puertos al conjunto de la economía. Precisamente, con motivo del impacto que tendrá sobre la ciudad la ampliación prevista se han alzado voces sobre cuál es la aportación de esta infraestructura a la economía local (con las deseconomías que genera, tanto en el turismo como con los efectos de las importaciones asiáticas sobre la producción tradicional valenciana), y si su importancia justificaría la presión de su crecimiento.

En este sentido, el estudio de la ampliación, que está presupuestada en 530 millones de euros, calcula que esta intervención en el puerto participaría en la producción total de la Comunidad Valenciana con unos mil millones (0.84% sobre el total de la producción valenciana de 2015), "aumentando moderadamente su peso relativo". Aunque no valora económicamente el impacto medioambental que causaría ni se descuenta, sí añade un "efecto dinamizador" a través de los eslabonamientos intersectoriales que "contribuirá a un significativo incremento de actividad en la estructura productiva valenciana", así como una "previsible participación en el excedente bruto y salarios, registrado en la participación agregada del Valor Añadido Bruto (0,844%)". Si bien, todos los ingresos de la Autoridad Portuaria no se quedan en el territorio sino que van al Fondo de Compensación Interportuaria para redistribuir beneficios entre los puertos menos desarrollados.

Balanza insostenible

La consultora británica Ocean Shipping Consultants (OSC) acaba de poner en tela de juicio la sostenibilidad del crecimiento de los tráficos de contenedores asiáticos. En una proyección del mercado hasta 2020 consigna que si la demanda de productos asiáticos continúa ascendiendo en Occidente, las importaciones de Asia "superarán insosteniblemente" las exportaciones de Europa y los Estados Unidos, por lo que los países importadores se verán obligados a aplicar medidas proteccionistas para equilibrar sus balanzas comerciales.

Esa perspectiva, según OSC, provocará que los tráficos en el continente asiático disminuyan un 16,6 % hasta 2015, respecto a las previsiones actuales realizadas sin tener en cuenta estos gravámenes a las importaciones. Los tráficos asiáticos previstos para 2015 se cifraban en 770,2 millones de teus (unidades de contenedor). Sin embargo, esa cifra, de acuerdo con el análisis de OSC, se reduce a 641,9 millones si se da por hecho que tanto los Estados Unidos como Europa aplicarán medidas proteccionistas a las importaciones.

La ampliación del puerto de Valencia, con una baja eficiencia logística respecto a otros puertos (14.459 contenedores por hectárea), está fundamentada en el horizonte de demanda del tráfico de contenedores asiáticos proyectado hasta 2035 (siete millones de teus) sin contemplar el factor apuntado por OSC.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 02 de julio de 2006.

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