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Llamazares renueva la dirección de IU y promete una oposición exigente

El líder de Izquierda Unida logra el 60% de los votos y nombra portavoz a Inés Sabanés

La mayoría en IU de Gaspar Llamazares salió ayer más ganadora (pasa del 55% de los votos al 60%), y los perdedores de Francisco Frutos volvieron a perder (34,7%). Llamazares logró integrar parte de las dos listas alternativas que se presentaron en la Asamblea de 2004 y remodelar la Comisión Permanente, de la que se quedan fuera, una vez más, el PCE, Diego Valderas (Andalucía) y Ángel Pérez, líder en Madrid con una política que ha dado más de un susto a la dirección. Inés Sabanés sale reforzada. IU abre una nueva etapa que busca acentuar su papel de "oposición exigente e influyente".

Ayer hubo dos votaciones en IU. En la primera se presentaba el informe político de Gaspar Llamazares, coordinador general de IU desde 2000. El texto obtuvo, con una votación pública, 101 votos a favor (56,4%), 68 en contra (37,9%) y 10 abstenciones (5,5%). IU quiere dar un giro que, lejos de ser radical, avance un paso más como alternativa de izquierdas frente "al giro al centro" del PSOE, en palabras de Llamazares.

Quiere decir que IU acentuará su perfil propio, como ya adelantó su líder en el debate de la nación. Y que básicamente se centra en plantear más políticas sociales y en oponerse a algunas de las medidas del PSOE, como el envío de tropas a Afganistán, la reforma fiscal que el Gobierno de Zapatero ha pactado con CiU y algunos aspectos de la reforma laboral. Según Llamazares, el PSOE hace una política de "alianzas a la carta con los nacionalismos conservadores".

Durante el debate, el líder de Izquierda Unida reconoció que la formación no pasa por sus mejores momentos, pero "cuenta con una militancia de oro capaz de reconducir la situación".

La segunda votación a la que se enfrentó el Consejo Político Federal de IU tenía que ver con la remodelación de su Comisión Permanente. Esta vez el voto era secreto y Llamazares logró algún apoyo más que en la primera votación: 114 a favor (60%), 66 en contra (34,7%) y las mismas abstenciones, 10 (5,3%). De la comisión no sale nadie (ni el crítico Felipe Alcaraz), pero sí aumentan sus miembros.

Una de las entradas más notables es la de Enrique Santiago, que encabezó una de las candidaturas alternativas que se presentaron contra Llamazares en la Asamblea de diciembre de 2004. Y parece que va a tener un papel relevante al lado del líder de IU.

Con el reforzamiento de Inés Sabanés -que a partir de ahora es la portavoz de la dirección federal, en lugar de Rosa Aguilar, que ayer no acudió a Madrid- Llamazares ha querido lanzar un aviso al líder en Madrid, Ángel Pérez, cuya organización no apoyó a Sabanés como candidata a alcaldesa en las próximas elecciones municipales. Sabanés, que asume su nuevo papel como una "responsabilidad más intensa", dijo que la formación política quiere el acuerdo "de todos los sectores", para reforzar el papel "alternativo de IU ante el giro a la derecha del PSOE, como fuerza autónoma e independiente".

El sector crítico, sin embargo, considera que IU "hace seguidismo" del Gobierno socialista porque ni ha admitido la propuesta de votar en contra de la reforma laboral o presentar una enmienda a la totalidad. Y tampoco se ve con buenos ojos que si IU quiere ser oposición al PSOE, uno de sus miembros, Pedro Antonio Río, "sea ahora asesor de Rubalcaba

[Alfredo Rubalcaba, ministro del Interior]. Es algo que no se entiende". Este sector que se ha quedado fuera de la comisión cree que IU vive "el nivel más bajo de democracia" interna.

Según el secretario general del PCE, Francisco Frutos, el nuevo documento aprobado "no es creíble" y calificó las reformas en la organización de "erróneas". "Se ha hablado mucho, pero no se ha acordado nada", sentenció.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de junio de 2006