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Fallece el menor que fue arrollado por el metro al cruzar las vías

El chico intentaba cambiar de andén cuando llegó el convoy

J. B. F., el adolescente de 16 años atropellado por un convoy de metro el viernes a las 22.50 en la estación de Pío XII, falleció a primera hora de ayer debido a las heridas que le produjo el choque. Según amigos del fallecido, el chico intentó cambiar de andén cruzando las vías. No le dio tiempo. Un convoy entraba en ese momento en la estación y el conductor no pudo parar a tiempo, a pesar de accionar el freno.

J. B. F. era un "chaval normal" de 16 años, aseguran sus amigos. Estudiaba en el colegio Cha de huérfanos de la Armada, y tenía dos hermanos. Sus amigos y familiares intentaban entender ayer el porqué de su trágica muerte. Velaron su cuerpo en el tanatorio de San Isidro.

"Todavía no podemos hacernos a la idea. Era un chico como todos nosotros, como cualquier otra persona de nuestra edad", contaba una de sus amigas. Otra chica aseguraba que el accidente tuvo lugar cuando J. B. F. "decidió cruzar las vías para cambiar de andén".

El fallecido esperaba el metro el pasado viernes alrededor de las 22.50 en la estación de Pío XII de la línea 9 (Herrera Oria-Arganda del Rey). Estaba acompañado por varios amigos. En ese momento, según la versión de sus compañeros, J. B. F. decidió cruzar la vía porque se había equivocado y tenía que coger el convoy en dirección contraria. Bajó a las vías y empezó a atravesarlas. De repente apareció un convoy, que se dirigía a la estación de Plaza de Castilla. El adolescente intentó alcanzar el andén, pero no le dio tiempo.

El conductor, que se había percatado de la presencia de J. B. F. en la vía, intentó parar el convoy por todos los medios posibles y presionó con fuerza el freno de emergencia.

No consiguió detener el tren, que continuó su camino. El joven quedó aprisionado entre el metro y el andén de la estación. Inmediatamente se desplazó al lugar de los hechos una dotación del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid y una UVI móvil del Samur-Protección Civil. Los facultativos del Samur le encontraron con vida y semiinconsciente. Tras ser estabilizado, le trasladaron al hospital de La Paz.

El fortísimo golpe le provocó diversos traumatismos en el tórax, la pelvis y el abdomen, según informó un portavoz de Emergencias Madrid.

El muchacho ingresó en el centro hospitalario en estado crítico, y los médicos no pudieron hacer nada por salvar su vida. Falleció horas después, cuando estaba siendo operado.

Como consecuencia del suceso, el servicio de la línea 9 de metro quedó interrumpido entre las 22.51 y las 23.45 entre las estaciones de Colombia y Plaza de Castilla.

El cadáver del adolescente fue trasladado al Instituto Anatómico Forense, donde ayer se le practicó la autopsia. Posteriormente, su cuerpo fue llevado al tanatorio de San Isidro.

La policía investiga la razón por la que el adolescente decidió cruzar las vías para cambiar de andén sin utilizar el camino correcto. Las cámaras de la estación grabaron el incidente.

Accidente mortal

Por otra parte, un accidente de tráfico segó ayer la vida del conductor de un turismo, de 54 años, y provocó heridas graves a tres miembros de su familia. El siniestro se produjo en el kilómetro 6 de la A-4, en dirección Madrid. En el coche viajaban un niño de tres años -que iba en la sillita reglamentaria y resultó contusionado pero sin heridas de gravedad-, sus abuelos y sus bisabuelos.

El abuelo murió en el acto. Los otros tres adultos fueron ingresados, en estado muy grave, en el hospital 12 de Octubre. Se trata de una mujer de 53 años (esposa del fallecido), que presenta traumatismo abdominal y fractura de pierna; y los padres del fallecido: un hombre de 82 años, con traumatismo torácico, y una mujer de 78, con traumatismo abdominal sangrante.

Segundo caso en un mes

El fallecimiento de F. B. J. al ser arrollado por un convoy de metro llega apenas tres semanas después de que otro accidente similar costara la amputación de las piernas a un joven. El pasado 18 de mayo, Marcos Ponce González, de 20 años, sufrió la amputación de ambas piernas tras ser arrollado por el metro en la estación de Ópera.

Las primeras investigaciones apuntan a que el joven intentó saltar desde el andén a los acoples que existen entre los vagones cuando el convoy ya había iniciado la marcha. Algunos testigos, sin embargo, contaron que el joven podría haber sufrido un desvanecimiento.

En esta ocasión el conductor no se percató de lo ocurrido e inició la marcha normalmente, por lo que no se pudo evitar el accidente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de junio de 2006

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