Alonso asegura que el Gobierno no tiene evidencia de ninguna ilegalidad

El ministro dice que el informe del Consejo de Europa no aporta nada nuevo

"El Gobierno no tiene ninguna evidencia de que en territorio español se haya cometido ningún tipo de ilegalidad" con respecto a los vuelos de la CIA, según aseguró ayer José Antonio Alonso, ministro de Defensa.

Alonso viajó a Bruselas para asistir a su primera reunión en la OTAN, donde reiteró la firme decisión española de seguir contribuyendo a la reconstrucción de Afganistán y apalabró con el secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, una cita pausada para octubre o noviembre en Washington.

El ministro no consideró que el informe hecho público el jueves por el Consejo de Europa, en el que se denunciaba una maraña de complicidades en Europa, incluidas las de España, con los vuelos de la CIA, aportara nada nuevo con respecto a España.

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"El Gobierno ya explicó su posición por boca de [Miguel Ángel] Moratinos [ministro de Asuntos Exteriores] hace unos meses: el Gobierno no tiene ninguna evidencia de que en territorio español se haya cometido ningún tipo de ilegalidad". Según Alonso, "las referencias a España brillan por su ausencia" en el informe difundido en Estrasburgo.

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El párrafo 244 del documento está dedicado expresamente a España y allí se lee que la Fiscalía de Palma de Mallorca ha iniciado investigaciones tras recibir de la Guardia Civil la lista de pasajeros de un avión que partió del aeropuerto local rumbo a Skopje (Macedonia), donde probablemente fue subido a bordo un secuestrado, para continuar hacia Afganistán. "Las denuncias están siendo investigadas por un juzgado de la Audiencia Nacional", señaló el ministro de Defensa.

El Parlamento Europeo, que también esta investigando los vuelos clandestinos de la CIA, ha reclamado a Madrid, hasta ahora infructuosamente, la comparecencia de Alberto Saiz, director del Centro Nacional de Inteligencia. "El Gobierno tomará una decisión cuando llegue el momento", explicó el ministro. "El Gobierno es extremadamente respetuoso, dentro de las leyes, con todas las fórmulas de control parlamentario", agregó.

Por otra parte, Alonso confirmó a sus colegas de la Alianza Atlántica la voluntad española de seguir contribuyendo con tropas (unos 700 efectivos) y apoyo económico (150 millones de euros en cinco años) a la reconstrucción de Afganistán, "un país muy inseguro porque falta una estructura social y económica viable, a lo que debe sumarse la falta de Estado y tres lógicas: la terrorista, la del narcotráfico y las diferencias tribales", en palabras de Alonso. En tan complejo entorno, históricamente acostumbrado a resolver por la fuerza cualquier conflicto, agregó, "nosotros estamos preparados para cualquier contingencia".

España estaba abocada a asumir el cuartel general aliado en el relevo que entra en funciones en febrero. Era una misión política y económicamente gravosa que se ha resuelto con la adopción de una nueva estructura de mando con un año de vigencia y entrada y salida escalonada de participantes. La jefatura será de Estados Unidos. "Es un sistema más racional, y España no tienen nada que objetar", apuntó Alonso.

El ministro defendió ante sus colegas la necesidad de modificar el sistema de financiación de la Fuerza de Respuesta de la OTAN con cargo a un presupuesto común que haga atractiva la contribución de los países pequeños. La idea se abre paso poco a poco, aunque sigue suscitando resistencias.

En su estreno en la OTAN, Alonso tuvo ocasión de conocer a Rumsfeld, con quien apenas tuvo tiempo de apalabrar una reunión bilateral en octubre o noviembre en Washington El jefe del Pentágono le pareció al ministro español "una persona amable, con buen feeling".

José Antonio Alonso (izquierda) conversa con el secretario de Defensa de EE UU, Donald Rumsfeld, en Bruselas.
José Antonio Alonso (izquierda) conversa con el secretario de Defensa de EE UU, Donald Rumsfeld, en Bruselas.REUTERS

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