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Benidorm Music Meeting acoge las actuaciones de The Cult y Sabina

Como en los viejos tiempos, Joaquín Sabina quiere ver bailar y saltar al público en sus conciertos. Ha desempolvado, para ello, parte de un repertorio que encajaba mal en sus últimas comparecencias en formato acústico y, ataviado con su disfraz de veterano rockero, anda recorriendo los escenarios de todo el país con una gira que ha bautizado con el polémico nombre de Carretera y top manta. Esta noche el músico jiennense se presentará en el Estadio Foietes de Benidorm (Alicante) bajo el paraguas del denominado Benidorm Music Meeting. La misma etiqueta, creada para promocionar la ciudad alicantina a través de diversos eventos musicales, y el mismo recinto acogerán la actuación, mañana sábado, de The Cult y Diamond Dogs.

Al frente de los primeros sigue Ian Astbury, quien, tras ejercer de Jim Morrison en la última y fantasmagórica reunión de The Doors, limó asperezas con el guitarrista Billy Duffy para intentar seguir sacando provecho a su repertorio más popular; es decir, temas con cierto tinte de leyenda y que, como es el caso de She sells sanctuary o Electric ocean, nadan entre las aguas del rock duro y la psicodelia. Y todo rematado con un barniz espiritual al que, en su momento, sacaron gran provecho. The Cult, en cualquier caso, aún conservan un buen puñado de seguidores. Diamond Dogs es una banda de rock and roll mayúsculo creada en el año 2000, y que sigue la estela de nombres como el de Black Crowes o Rolling Stones. A mediados de este mes publicarán su nuevo álbum, Up the rock. Un regreso en toda regla al mejor hard rock setentero. La función se completará con una sesión de pinchadiscos encabezada por Le Hammond Inferno, James Murphy (LCD Soundsystem) y Andy Rourke (The Smiths).

Y una sugerencia menor -en tamaño, que no en interés-: el concierto que los valencianos Peepshow ofrecen hoy sobre las 22.30, en la sala Wah Wah. Es la presentación oficial del álbum Killy y los hombres estrella, un brillante ejercicio de pop épico y glamuroso que enlaza con David Bowie vía Placebo y destaca sobre la media. No conviene perderles la pista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de junio de 2006